miércoles, 30 septiembre 2020 5:22

El Festival Aviñón entra en la recta final con el esperado “Kabaret Warszawski”

La esperada obra del ex colaborador de Peter Brook y de Krystian Lupa llega al sureste francés tras haber hecho vibrar el pasado mayo al público polaco que asistió a la inauguración del nuevo espacio escénico del que dispone ahora en Varsovia su compañía, Nowy Teatr.

Cabaré berlinés y mucho más, la pieza intenta romper costumbres y cuestionar el teatro de hoy, enfocando de lleno en la idea de libertad, fragilidad, encuentro y solidaridad, con una fuerte alianza entre las palabras y la música y el baile, según explica el Festival.

En el Patio de Honor del Palacio de los Papas, la famosa Cour d'Honneur, triunfa desde el pasado miércoles y hasta este sábado el director y coreógrafo Jérôme Bel con una pieza titulada, precisamente, “Cour d'Honneur”, en la que se explora la memoria de lo ocurrido en ese lugar mítico.

Bel preparó un espectáculo en la frontera de su arte, como el gusta explicar, con los recuerdos y la interpretación de los espectadores de ese sitio preciso del Festival de Aviñón.

Cosa rara, tanto para sus creaciones como para muchos de los montajes que suelen tener sede en el enorme patio papal, la crítica ha celebrado la pieza y el público no abandona sus butacas antes que acabe, según comentaba hoy el diario “Le Figaro”.

Tres días después de que Jérôme Bel concluya su exitoso paso 2013, también en la Cour d'Honneur podrá verse “Partita 2”, dúo coreografiado por Anne Teresa De Keersmaeker, quien marcó Aviñón desde su primera aparición, en 1983, y quien por primera vez baila aquí junto al bailarín Boris Charmatz.

Como telón de fondo de este raro encuentro, la música de Johann Sebastian Bach y la escenografía de Michel François.

También el martes, Anne Théron estrenará “L'argent”, en el Teatro de la Chartreuse, con un texto de Christophe Tarkos centrado en “una de las palabras más utilizadas de la lengua francesa en la vida cotidiana” y que, paradójicamente, subraya el Festival, aparece muy raramente en los textos dramáticos.

No son los únicos platos fuertes que quedan aun por descubrir antes de que el viernes 26 concluya esta gran fiesta de la escena en que cada año se convierte la ciudad papal, desde su fundación por Jean Vilar, en 1947.

Entre los grandes momentos que quedan aun por vivir figura el que protagonizará el mismo viernes a las seis de la tarde el director de escena, ópera y cine y también actor Patrice Chéreau.

Su encuentro con el público solo está programado un día, como el mantenido en jornadas anteriores por otros grandes de la escena y habituales del certamen, en especial trece de los que fueron sus artistas asociados durante los últimos diez años, junto a sus directores, Hortense Archambault y Vincent Baudriller.

Entre ellos volvieron a Aviñón para encontrase con su público Thomas Ostermeier, Jan Fabre, Josef Nadj, Frédéric Fisbach, Romeo Castellucci, Wajdi Mouawad, Christoph Marthaler, Olivier Cadiot, Boris Charmatz, Simon McBurney, y por supuesto los artistas asociados de 2013, Stanislas Nordey y Dieudonné Niangouna, edición a la que dieron un inédito enfoque africano.

Tras haber programado con todos ellos diez años de Festival de Aviñón, Archambault y Baudriller quisieron despedirse así, día a día, de un decenio de dirección que a partir del próximo septiembre, dejarán en manos del ex director del Teatro de Europa del Odeón de París, Olivier Py.