domingo, 20 septiembre 2020 22:57

Los fiberos británicos vuelven a hacer suyo Benicàssim

Los estilismos tendrán que esperar a que mañana, a las ocho de la tarde, se abran las puertas del recinto de conciertos en el que esta mañana se continuaba trabajando de manera acelerada para que todo esté a punto, después de los contratiempos y del retraso de una semana en el inicio del montaje.

A mediodía se alcanzaban en Benicàssim los 32 grados de temperatura y los fiberos se han ido en masa hacia la playa, especialmente hacia la del Torreón, donde se podía ver a centenares de bañistas que se resistían a abandonar el alivio del agua fresca.

Los que estaban de tránsito de un lugar a otro vestían el típico “uniforme de día” del FIB: bikini o bañador, gafas de sol de colores y piel ya tostada o más bien quemada. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este fin de semana temperaturas máximas de hasta 34 grados en Benicàssim.

Los supermercados están, un verano más, haciendo caja a cuenta de los británicos que se hacen con provisiones para llevar a la playa o al cámping.

Bares y restaurantes aparecían también llenos a las doce del mediodía. Los hosteleros esperan como agua de mayo la llegada de este público tranquilo y que se gasta el dinero no solo en comer y beber (alcohol), sino también en multitud de artículos hinchables, toallas de playa y sillas y mesas plegables que dejarán abandonadas en las zonas de acampada el próximo domingo por la noche.

Muchos establecimientos han montado puestos improvisados de bebida fría, zumos de naranja natural y rodajas de sandía fresca, todo a unos precios mucho más bajos que a los que están acostumbrados los fiberos.

Como viene siendo habitual en los últimos años del FIB, pocos españoles se dejan ver con la pulsera del festival.

Marcos y Virginia vienen de Asturias, es la quinta vez que asisten al FIB y reconocen que se dieron un buen susto cuando se cuestionó, a principios de este mes, en la redes sociales la celebración de esta edición, porque ya tenían las entradas compradas.

“Sería una pena que un festival como el FIB dejara de celebrarse por culpa de la crisis”, dice Virginia.

“Sun, sea, music and love” (sol, mar, música y amor) es lo que representa el FIB para Aisha, que viene desde el sur de Londres junto con un grupo de amigos y que se resguarda del abrasador sol bajo una de las sombras de los pinos de la playa de el Torreón.

Le acompaña Antonhy, quien explica que es el segundo año que vienen al FIB y que espera que se vuelva a celebrar en 2014, pese a los problemas económicos de la empresa organizadora, Maraworld, que atraviesa por un proceso concursal.

A un día de que el recinto abra sus puertas, parece que ya nadie tiene duda de que podrán disfrutar de un gran cartel que contiene artistas como Artic Monkeys, The Killers, Queens of the Stone Age, Primal Scream, Beady Eye, Beach House, Jake Bugg, Hurts, Miles Kane o Black Rebel Motorcicle Club.

Por Rosabel Tavera