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Los juzgados de San José en Cádiz fueron ayer el escenario del primer capítulo del triste sainete que tendrá que resolver la jueza Lourdes del Río. Se trata del escandaloso fraude de 21 millones, sustraídos del Plan Bahía Competitiva, las últimas ayudas que había diseñado el Gobierno para apoyar a esta zona tan desfavorecida por la deslocalización de las multinacionales, justo después del cierre d…