miércoles, 30 septiembre 2020 20:02

Carmen Thyssen expone a Sisley, Kandinsky y Hopper en Sant Feliu de Guíxols

La muestra “Sisley-Kandinsky-Hopper. Colección Carmen Thyssen”, que se prolongará hasta el 13 de octubre, ha sido presentada hoy por la baronesa, acompañada por la comisaria de la exposición, Pilar Giró.

El Espacio Thyssen, ubicado en el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols, acogerá la exposición, que se ha estructurado en tres bloques dedicados al naturalismo, impresionismo y expresionismo.

La muestra está formada por 54 cuadros que proceden de los museos Thyssen Bornemisza de Madrid y Carmen Thyssen de Málaga, entre los que se hallan, además de los pintados por Sisley, Kandinsky y Hopper, otros de Robert Delaunay o Paul Gauguin, entre los más destacados.

La baronesa ha subrayado la “calidad” de las obras que componen la muestra, y ha recordado que ésta es la condición indispensable para que una creación artística perdure en el tiempo.

Carmen Thyssen ha declarado además su pasión por la Costa Brava “y todo el Ampurdán”, y se ha congratulado de contribuir a su promoción cultural con una exposición en la que ha destacado al americano Edward Hopper, al que ha calificado como uno de los pintores “más importantes que hay para los americanos”.

La comisaria de la muestra ha explicado que la propuesta es la de un recorrido pictórico desde la mitad del siglo XIX hasta la mitad del XX, en la que se dan a conocer “los cambios que se producen en la percepción de los autores, y ha recordado que la exposición pone también de relieve, en un marco internacional, obras clave de la pintura catalana que forman parte de la exposición.

“Las salas dialogan las unas con las otras y pasamos del romanticismo y el naturalismo a la modernidad y a la vanguardia”, ha añadido Giró.

Catorce de las obras que se podrán contemplar en Sant Feliu de Guíxols nunca habían formado parte anteriormente de una exposición temporal, entre ellas algunas de Miquel Villà i Bassols, Martí i Alsina o Joan Pinós.

El bloque de la muestra dedicado al romanticismo y naturalismo, denominado “Trascendencias del realismo” es, según la comisaria, “un elogio a la belleza y metafísica del alma de donde emanan todas las sensaciones”.

El segundo lleva por título “Fragmentación de la luz”, y busca la belleza del arte desde el punto de vista de lo que a la mirada se le escapa.

El tercero, “Transfiguración del color”, gira sobre el expresionismo y las primeras vanguardias y, para Pilar Giró, provoca “que lo que queda a flor de piel es la emoción, la visión subjetiva del artista y cómo entiende el mundo”.