martes, 29 septiembre 2020 19:07

Tribune anuncia la separación de sus periódicos del negocio televisivo

Esas reconocidas publicaciones pasarán a formar parte de una nueva firma llamada Tribune Publishing Company, que contará también con los otros seis periódicos de la empresa: The Baltimore Sun, Sun Sentinel, Orlando Sentinel, Hartford Courant, The Morning Call y Daily Press.

Así, el grupo Tribune se centrará en su más lucrativo negocio televisivo, por el que está apostando fuerte como quedó patente hace poco más de una semana cuando anunció la compra de 19 canales de televisión a Local TV Holdings por 2.725 millones de dólares en efectivo.

Esas nuevas cadenas, situadas en 16 zonas de EEUU como Denver o Cleveland y en su mayoría líderes de sus respectivos mercados, se suman a las 23 con las que ya contaba, por lo que el acuerdo convirtió a la empresa en uno de los mayores grupos televisivos del país.

Tribune, que emergió de la suspensión de pagos en diciembre pasado tras cuatro años de reestructuración de su negocio, sigue así los pasos del gigante News Corporation, del magnate australiano Rupert Murdoch, que completó la separación de su negocio impreso este mes.

El plan “supondrá dar una atención individualizada a los estándares periodísticos, las alianzas de publicidad y las perspectivas digitales de nuestros reconocidos periódicos, así como sacar ventaja de las oportunidades operacionales y estratégicas creadas por el significativo aumento de nuestro negocio televisivo”, dijo hoy el presidente y director general de Tribune, Peter Liguori.

El máximo responsable del grupo de comunicación aseguró que de esta división, que tardará en materializarse alrededor de un año, nacerán dos empresas con unos ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares anuales cada una y unos “significativos” flujos de caja.

Con este plan, Tribune abandona la opción de vender su negocio impreso, que había generado gran rechazo tras conocerse que entre los potenciales compradores se encontraban los conservadores hermanos David y Charles Koch, detrás de millonarias donaciones al Partido Republicano.