miércoles, 23 septiembre 2020 22:24

Sugar Man resucita ante una Barcelona entregada

La eclosión del público, que ha llenado el recinto de forma escalonada a partir de las 19 horas, bien puede deberse a que han tenido que esperar un mes y medio más de lo previsto para ver al cantante, que tenía que actuar en el Primavera Sound el pasado 25 de mayo pero se cayó del cartel por motivos de salud.

Unos problemas de salud que hoy también se han intuido, si bien Rodríguez, de 71 años de edad, ha hecho acopio de fuerza en todo momento y sus manifiestas dificultades visuales y de movilidad no han influido en la calidad de su música.

El cantautor de Detroit ha irrumpido en el escenario con quince minutos de retraso y del brazo de sus dos hijas, que también le han acompañado al abandonar el escenario, y ha abierto fuego con un guiño al público local y a sus orígenes mexicanos, al ritmo de “Malagueña salerosa”.

Los primeros móviles se han alzado con la llegada de 'Crucify your mind', que ha enternecido a un público que acto seguido se ha desperezado al son de 'I wonder', a la vez que el cantante se iba despojando de parte de su atuendo, negro de pies a la cabeza, a conjunto con sus características gafas oscuras.

Rodríguez ha descolocado a sus seguidores cuando ha tocado las primeras notas de 'Unchained Melody', si bien, una vez pasados los primeros segundos de desconcierto, el recinto en pleno se ha lanzado a corear la famosa banda sonora de la película Ghost como si fuera la canción más esperada de toda la velada.

A partir de este punto, el estadounidense ha alternado sus temas más conocidos, como 'Sugar Man' y 'I Think of you', con versiones de temas como Fever, de Peggy Lee, que gran parte del público desconocía, a juzgar por la cantidad de móviles en alto en los que se podía ver el logotipo de Shazam, una famosa aplicación para identificar canciones.

A pesar de no conocer algunas de las canciones que sonaban, las 5.000 personas que han llenado el Pueblo Español no han desfallecido en ningún momento, y han arropado al artista hasta el fin de su actuación, si bien en la salida muchos lamentaban algunas ausencias en el repertorio, como 'Cause' y 'Like Janis'.

El artista de Detroit, que grabó dos discos sin éxito en Estados Unidos durante los años 70, ha irrumpido con fuerza en el panorama internacional tardíamente gracias al oscarizado documental “Buscando a Sugar Man”, del sueco Malik Bendjelloul, que relata el periplo de dos fans que indagaron desde Sudáfrica hasta dar con Rodríguez, que trabajaba como peón, ajeno a su fama en el país africano.

Y es que el fracaso estadounidense de 'Cold fact' (1970) y 'Coming from reality' (1971) dista del éxito cosechado por estos álbumes en Sudáfrica, donde fueron bandera de los contrarios al apartheid y convirtieron a su autor en una leyenda rodeada de misterio, de quien nadie sabía demasiado y al que se atribuían trágicos desenlaces.

Ahora, tras años de ostracismo, Rodríguez está consiguiendo la preponderancia internacional que sus descubridores ya le auguraban al compararlo con artistas como Bob Dylan que, casualmente, también actuó en el Pueblo Español de la capital catalana.

Marta Vergoñós Pascual