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Decenas y decenas de motoras y veleros y miles y miles de personas desde las machinas de Puertochico hasta los cantiles de Cabo Mayor acompañaron y siguieron las evoluciones del Juan Sebastián de Elcano en su despedida de Santander. Mejor día no podía haber elegido el buque-escuela para zarpar. No tanto por la fecha, que también, sino por las condiciones meteorológicas reinantes que hicieron de es…