sábado, 19 septiembre 2020 17:59

Juan Manuel de Prada dice que escribir para el lector es “prostituirse”

“Pensar en el destinatario es lo peor que le puede ocurrir al artista, porque el artista inevitablemente se prostituye y termina haciéndose un retrato robot del lector, que es lo más terrible que le puede ocurrir a un escritor”, ha asegurado este autor en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander.

De Prada ha opinado que el escritor tiene que expresar en sus libros “lo que es” y, a partir de ahí, entrar “de forma natural” en un “coloquio” los con lectores.

El novelista, ganador del Premio Planeta y el Premio Nacional de Narrativa dirigirá esta semana en la UIMP el curso sobre la creación literaria “El autor y su obra” bajo el título “Catorce máscaras del escritor: catorce lecciones sobre los secretos del oficio”.

Acompañado por el rector de la institución académica, César Nombela, De Prada ha recordado que lleva “más de diez años” sin pisar una universidad privada, porque, según ha añadido, “hay ciertos escritores” que tienen este ámbito “vedado”.

En rueda de prensa, ha reflexionado sobre la vocación literaria y sobre el oficio de escritor, que considera que nace de la propia experiencia y que, en su caso, comenzó con su faceta de periodista, una profesión que, a su juicio, “pasa por muy malos momentos” y que “nunca” imaginó que pudiera “degradarse tan rápidamente”.

Dentro de la literatura, De Prada se ha detenido en la novela, que es donde entiende que un escritor “tiene que dar el do de pecho”, aunque considera que se trata de un género en el que se ha producido “una cierta mitologización”, a pesar de opinar que “es el que más se parece a la vida”.

Ha subrayado que lo “importante” es que el escritor “acierte a descubrir lo eterno” y de “respuesta” a las “inquietudes” del ser humano, por lo que considera que el hecho de que actualmente se publiquen muchos títulos de género histórico no es “bueno ni malo”, aunque ha advertido de que las modas literarias “siempre degeneran”.

También ha llamado la atención sobre las transformaciones que, a su juicio, “está sufriendo la literatura por razones “ligadas” a la forma de vida actual y sobre el futuro de una disciplina artística que ve “un tanto sombrío”, al igual que cree que lo tienen “todas las artes en general”.

Para Juan Manuel de Prada parece que con la irrupción de las tecnologías digitales “todo se derrumba” y se está dando “un paso más” que “aleja” al ser humano del conocimiento, aunque también, según ha puntualizado, “abre posibilidades todavía insospechadas”.

El novelista ha lamentado, además, la situación actual que atraviesa el arte en las sociedades occidentales, donde opina que los creadores han renunciado al que fue su “misión fundamental” y “su razón de ser” de alcanzar “la belleza, la verdad y el bien” y que entiende que ha quedado “un poco oscurecida” por el “materialismo”.

De todos modos, se ha mostrado “optimista” al considerar que el “derrumbe” de las “falsas convicciones” sobre las que se asientan esas sociedades “será bueno para el arte” y que de sus “escombros” surgirán una inquietud espiritual que, a su juicio, “ha sido anestesiada” por los “espejismos de prosperidad”.