lunes, 21 septiembre 2020 22:18

Howard Chaykyn ve a Batman como un “energúmeno disfrazado de payaso”

El cómic esta “plagado de superhéroes estúpidos y eso no le aporta nada bueno a la obra ni a los lectores”, ha afirmado Chaykin en la Semana Negra de Gijón a la que asiste como invitado.

“Batman es millonario y, en vez de utilizar sus millones para resolver los problemas de la sociedad, se convierte en un energúmeno disfrazado de payaso que le da hostias a gente que ni conoce, eso es infantil, superficial, estúpido y no se entiende”, ha dicho.

Chaykin se ha pronunciado a favor de que el cómic asuma una responsabilidad con la sociedad como lo ha hecho la literatura y “se deje de contar historias tontas para gente con mentalidad infantil”.

Considerado como el “niño rebelde” del género, el autor, nacido en Nueva Jersey hace 62 años, se ha definido como un “socialista romántico, ateo de origen judío” e incapaz de doblarse ante las órdenes absurdas de los jefes o de los mercados.

Chaykin ha dicho saber que nunca va a ser un autor de consumo masivo, sino uno “de culto” más conocido por los editores que por los lectores, pero eso no “le preocupa en absoluto”.

Defensor a ultranza de su “estilo propio”, basado en contar historias desde la honestidad que le da su independencia, ha reivindicado su papel en el mundo del las editoriales de cómic como alguien que no es querido, pero si respetado.

“No soy el mejor dibujante, ni el mejor guionista, pero tengo un estilo propio y me siento orgulloso de ello”, ha asegurado.

Ha denunciado además que las editoriales de Estados Unidos “siempre han explotado a los artistas de los sectores más desfavorecidos”.

“En los inicios del género, han explotado a los judíos, luego a los negros y los pobres, y ahora a los sudamericanos”, ha destacado.

Chaykin ha dicho ser un hombre de ideas de izquierda, que en las últimas dos ultimas elecciones ha votado por Barak Obama, pero el presidente le “ha defraudado”.

El historietista ha calificado a Obama como “muy quedado, falto de lo que hay que tener” para tomar decisiones importantes, sobre todo en el segundo mandato en el que “no se juega nada” porque no puede repetir como candidato. EFE

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