miércoles, 23 septiembre 2020 21:14

El FIB inicia el montaje para recibir a unos 27.000 asistentes a diario

El FIB mantendrá en su edición número 19 los altos estándares de calidad que se han dado en las ediciones anteriores, tras salvar los problemas económicos derivados del concurso de acreedores por el que atraviesa su empresa organizadora, Maraworld.

Así lo ha explicado hoy en rueda de prensa la alcaldesa de Benicàssim, Susana Maqués, tras la celebración de la junta de seguridad, en la que han participado miembros de la organización, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de León.

El dispositivo de seguridad será el mismo que en años anteriores, según ha asegurado la delegada, sin embargo, el número de asistentes que se espera que lleguen este año es inferior al de 2012.

En 2011, el FIB recibió un total de 200.000 visitantes, una cifra récord para el evento; el número descendió en 2012, con 40.000 “fibers” al día y un global de 160.000 personas durante los cuatro días de festival.

La alcaldesa de Benicàssim ha manifestado que la organización ha hecho una previsión de asistentes para la presente edición, que se celebrará del 18 al 21 de julio, de entre 25.000 y 27.000 personas, si bien se prevé que durante el viernes 19 y el sábado 20 se venda un gran número de entradas de día.

Marqués ha manifestado que el consistorio y la Diputación de Castellón, colaboradores del FIB, eran “conscientes” de las dificultades económicas de la empresa, pero “mantuvieron el optimismo” con respecto a la edición de 2013.

Maraworld se declaró en concurso voluntario de acreedores el pasado mes de febrero después de que su empresa matriz, la británica Music Festivals PLC, entrara también en concurso de acreedores.

Esto provocó que la empresa organizadora atravesara por dificultades económicas que, a su vez, originaron problemas con el pago a los proveedores del FIB de 2012, lo que ha retrasado el montaje, que debía haber comenzado esta semana.

La organización, sin embargo, despejó las dudas que surgieron en las redes sociales después del retraso en el montaje, y garantizó la celebración del festival después de vender el 65 % de las acciones de Maraworld a las promotoras Denis Desmond y SJM Concerts.