miércoles, 12 agosto 2020 9:27

El legado de Juan Ramón en Puerto Rico cruza el Atlántico y se queda en Moguer

Gracias a la tecnología, estos fondos han podido cruzar el Atlántico sin necesidad de abandonar su sede física, 55 años después de la muerte del Nobel y recalar, para quedarse, en Moguer (Huelva), el pueblo natal del poeta, al que quiso en la cercanía y anheló siempre en la distancia.

Antonio Ramírez Almansa, el director de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, entidad que custodia el legado del poeta en Moguer, ha asegurado en declaraciones a Efe que en las últimas semanas se han recibido los 25.000 documentos digitalizados que completan los fondos, con un total de 175.000 archivos.

De esta forma, la Casa Museo eleva sus digitalizaciones sobre la vida y obra del poeta a más de 680.000, lo que la convierte en “el referente más importante para la investigación que en la actualidad existe sobre el Nobel”, ha destacado.

Tan sólo no están bajo la custodia de esta entidad el legado microfilmado que se encuentra en el Archivo Histórico de Madrid y los fondos privados del Nobel que están en posesión de la comunidad de herederos.

La reproducción de estos documentos lleva implícita una serie de ventajas, pues ahorra a los investigadores el desplazamiento y evita la manipulación de los originales, al tiempo que facilita una mayor difusión y acceso a los mismos.

La digitalización, ha recordado Ramírez Almansa, se ha realizado en dos fases, la primera de las cuales comenzó a finales de 2009 gracias a un convenio firmado entre la Fundación Zenobia-Juan Ramón, la Residencia de Estudiantes, la comunidad de herederos del poeta y la Junta de Andalucía, que es la que tiene asumida la tutela en lo que concierne a la conservación y difusión del Patrimonio Documental Andaluz.

Ésta se prolongó hasta aproximadamente abril de 2012 y afectó a unos 100.000 documentos, ahora apenas un año después ya se ha dado por concluida la segunda, que comenzaba dos meses más tarde, en junio del año pasado, y que ha supuesto digitalizar en torno a 75.000.

El legado digitalizado está conservado en la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico, concretamente el que se custodia en la sala bautizada con el nombre del escritor y su esposa.

Se trata de lo que se ha denominado “el legado oculto de Juan Ramón Jiménez” compuesto por manuscritos, recortes y anotaciones, del que al menos un tercio es completamente inédito.

Entre estos fondos se encuentra una abundante correspondencia, que supera las 3.000 cartas, que Juan Ramón intercambió con otros creadores del momento, desde los poetas del 27, como Rafael Alberti, a escritores iberoamericanos y europeos como Jorge Luis Borges o Max Aub.

Buena parte de este fondo epistolar traza la geografía del destierro: la marcha de España, su itinerancia por Puerto Rico, Cuba, Estados Unidos y el regreso a Puerto Rico, donde Zenobia y Juan Ramón permanecieron hasta el final de sus días.

Este ingente trabajo de digitalización supone un paso imprescindible no sólo para la conservación de los propios documentos sino también para avanzar y seguir profundizando en el conocimiento de “la obra en marcha” de este poeta, como él mismo la definía, ya que muchos de esos documentos están aún por explorar.

Por Laura Ramírez.

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