miércoles, 30 septiembre 2020 6:14

El Museo Picasso de Barcelona muestra la historia de su colección desde 1963.

La comisaria Malén Gual ha explicado en rueda de prensa que la exposición, “El Museo Picasso, 50 años en Barcelona. La colección”, permitirá conocer a los visitantes la formación de una colección, que empezó en 1963, con la donación de parte de las obras que poseía Jaume Sabartés, amigo y secretario de Picasso, quien hasta su muerte, en 1968, llegó a donar un total de 572 piezas.

Tras su fallecimiento, Picasso se hizo cargo del desarrollo y el incremento de las colecciones del museo y fue en 1970 cuando hizo su aportación más importante, de más de 2.000 obras.

Asimismo, queda constatado que, durante estos cincuenta años, el Ayuntamiento de Barcelona también ha contribuido a la ampliación del fondo a partir de diferentes compras de importantes obras.

Además, gracias a este proyecto, se puede conocer que otros donantes han sido Jacqueline Picasso, Domènec Carles Rosich, Patrick Cramer, Gala y Salvador Dalí, la Galería Louise Leiris, Lluís Garriga i Roig, Joan y Miquel Gaspar, Gustau Gili y Anna Maria Torra Amat, el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Joseph Jaffé, Sebastià Junyer i Vidal, Basil William Sholto Mackenzie o Alex Maguy.

Además, lo han sido el Museo Biblioteca Pierre-André Benoit, el Museo de Arte Moderno de Céret, Raimon Noguera i de Guzmán, Montserrat Pla i Roselló, Joan Vidal i Ventosa, Pablo Vilató Ruiz y Catherine Hutin, cuya donación es de 2009.

Malén Gual ha destacado, precisamente, que se trata de una colección “no planificada”. “Tenemos -ha proseguido- lo que la gente buenamente nos ha querido dar. Nuestros benefactores han retornado a Picasso lo que él les había regalado, cerrándose un círculo”.

El director de la institución, Bernardo Laniado-Romero, ha señalado que justamente ahora se quiere celebrar las aportaciones de estas personas que “han hecho posible la estancia perenne de Picasso en Barcelona”.

La exposición se abre con una explicación de la ampliación del museo a partir de la adquisición de diferentes edificios, como el Palau Aguilar, el Palau Baró de Castellet, la Casa Mauri o el Palau Finestres.

Después, en la segunda sala, ya se resalta la importancia de la aportación de Jaume Sabartés, mostrándose, entre otras, el “Retrato de Jaume Sabartés con gorguera y sombrero”, o una “Hoja de estudios de técnica. Nueve cabezas”.

En la sala, según ha comentado Gual, es posible visionar, además, “Isidre Nonell con una mujer”, una aportación del ayuntamiento, que cuando se adquirió, por su contenido pornográfico, las trabajadoras del centro que eran solteras no podían contemplar.

En la tercera de las salas se pone de manifiesto que la noticia de la creación del museo animó a algunos artistas y miembros de la sociedad civil a hacer donación de obras, entre los que destacan Gala y Salvador Dalí.

Igualmente queda de manifiesto que, en 1970, Picasso hizo donación de más de 2.000 obras, pasando la colección de 544 en 1963 a 3.291.

Actualmente, según queda consignado, el número de obras ha llegado a las 4.250, siendo las más numerosas las de su periodo de formación y juventud, más de 2.000, y también destaca la serie de Las Meninas, de la que aquí se exhibe un gran lienzo, de 1957.

Otras obras que resaltan son el “Retrato, de perfil, de la madre del artista”, el impactante “Retrato de la tía Pepa” o “Sueño de un marinero: mujeres en cada puerto”.

La última sala está dedicada a obras donadas después de 1970 como “Retrato de Jacqueline con cinta”, “Pintor trabajando”, “Barraca de feria” y el cuaderno de dibujos conocido con el título de “Carné catalán”.

También se ha aprovechado para mostrar libros ilustrados con grabados del artista y hay dos expositores interactivos sobre la transformación del museo y el papel de los donantes, dándose a conocer, por ejemplo, los documentos firmados para estas aportaciones, y que está previsto se puedan consultar en el futuro por internet.