miércoles, 23 septiembre 2020 21:57

“Santo domingo rezando” del Greco, la pintura antigua española más cara

El luminoso cuadro, procedente de la colección de Gustav Rau y cuya recaudación irá al comité alemán de Unicef, ha desbancado a “Santa Rufina” de Velázquez como el cuadro antiguo español más cotizado, según confirmó a Efe la casa Sotheby's, donde se desarrolló la puja.

“Santa Rufina” fue adquirido en 2007 por la fundación sevillana Focus-Abengoa en la casa londinense por 8,42 millones de libras o más de 12 millones de euros de la época (9,6 millones de euros o 12,8 millones de dólares al cambio de hoy).

“La obra del Greco es ahora la más cara de pintura antigua, que se entiende como el periodo entre los siglos XV y XVIII”, indicó el portavoz de Sotheby's Andrew Montgomery.

Según Montgomery, esto no significa necesariamente que El Greco esté ahora más cotizado que Velázquez, pues “siempre dependerá del cuadro que salga a subasta”.

Sotheby's consiguió el hito de reunir dos Grecos en una misma puja, lo cual es difícil debido a la poca frecuencia con que se ofrecen en el mercado del arte obras antiguas.

El otro óleo a subasta, “Cristo en la cruz”, se quedó dentro de su precio estimado al adjudicarse hoy en Londres por 3,44 millones de libras (4 millones de euros o 5,2 millones de dólares).

Precisamente fue una versión reducida y firmada de este cuadro la que marcó el anterior récord para el pintor greco-español, pues se remató por 3,85 millones de libras (unos 4,52 millones de euros o 5,88 millones de dólares) en Sotheby's en el año 2000.

“Santo Domingo rezando”, elaborada alrededor del año 1600, es, según Sotheby's, “uno de los mejores retratos de santos del pintor, pues combina su extraordinaria imaginación con su técnica altamente individual”.

En el óleo aparece Santo Domingo vestido de forma simple, con un hábito blanco y negro, en un momento de plegaria al aire libre, con un cielo tormentoso de fondo que le confiere un aura luminosa.

“Cristo en la cruz”, inspirado en un dibujo de Miguel Ángel, es una obra de mayor tamaño procedente originalmente de la colección del pintor español Ignacio Zuloaga, realizada por El Greco en su periodo de madurez, entre 1600 y 1610.

La última vez que se había ofrecido en subasta una obra de Doménikos Theotokópoulos (1541-1614) fue en enero de este año en Sotheby's de Nueva York, cuando “El entierro de Cristo”, de 1570 -en la época veneciana del artista, antes de llegar a España-, se vendió por 750.000 dólares.

En la subasta de hoy, dedicada a Pinturas de los maestros clásicos y británicos, destacaba también un ciclo de seis frescos con motivos políticos de Giandomenico Tiépolo, pintados en 1760 en una radiante paleta dorada para el Palazzo da Porto Festa.

Los frescos se adjudicaron por 3,2 millones de libras (3,75 millones de euros o 4,8 millones de dólares), dentro del precio estimado.

El “Bodegón de albaricoques y cerezas” de Luis Meléndez (1716-1780), una exquisita naturaleza muerta realizada por el artista en 1773 y que pertenecía a la colección de Rosendo Naseiro, se quedó finalmente sin comprador.

Corrieron la misma suerte dos dibujos de Goya que fueron ofrecidos a subasta por la mañana en la misma casa Sotheby's.

Las dos obras, hechas en aguada marrón y que mostraban a un hombre tocando la pandereta y a dos palanquines porteando bultos, pertenecían al álbum de dibujos “Imágenes de España”, fechado de 1815 a 1820, y tenían un precio estimado de entre 1,2 y 1,6 millones de libras (1,41 a 1,9 millones de euros o 1,8 a 2,4 millones de dólares).

Judith Mora