viernes, 18 septiembre 2020 10:53

«La crudeza que tiene el toreo es una verdad inapelable y por eso es único e incomparable»

Urdiales recibió el alta hospitalaria en Burgos después de comer y a media tarde regresó a Arnedo. El matador está literalmente molido. Tiene una cornada de dos trayectorias en la ingle derecha, otra en la encía superior, bajo el labio y por si fuera poco, dos costillas rotas: «Son cosas que nos pasan a los toreros, convivimos con ellas y siempre nos fortalecen», explica.