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La Royal Academy explora el legado cultural de la revolución mexicana

La muestra, titulada “México: Una revolución en el arte, 1910-1940”, estará abierta al público a partir del día 6 y podrá ser vista hasta el próximo 29 de septiembre.

Aunque está distribuida en apenas cuatro salas, la exhibición consigue dar un idea del alcance del florecimiento cultural que se gestaba en México en los albores del siglo XX, a través de fotografías, afiches y algunos grandes óleos de la época.

La Royal Academy, que presentó hoy a la prensa esta exposición, ha colgado un total de 120 piezas procedentes de colecciones privadas y públicas de Europa y Norteamérica, entre las que destacan un cuadro de Diego Rivera, “Danza en Tehuantepec”, de 1928.

Gran parte de las piezas expuestas están formadas por fotografías muy pequeñas en blanco y negro de campesinos y sus viviendas, así como partes del cuerpo humano o incluso de un retrete.

El comisario de la exhibición, Adrian Locke, dijo hoy a Efe que la idea es “mostrar la mezcla y la influencia de los grandes artistas y cómo llegan a explorar y a entender la cultura mexicana”.

Algunos artistas, añadió, estudiaron la “cultura precolombina, la cultura indígena y la moderna” a través de imágenes gráficas del conflicto, que estalló en 1910 para poner fin al dominio dictatorial de Porfirio Díaz después de permanecer en el poder desde 1876, un periodo que ha sido denominado “Porfiriato”.

El conflicto, que empezó como una lucha contra el orden establecido, derivó en una guerra civil que provocó pérdida de vidas, inestabilidad política, el desplazamiento de la población desde zonas rurales a urbanas y en algunos casos la huida a Estados Unidos.

En medio de esta fuerte rebelión, fotógrafos como Manuel Ramos y Walter Horne ayudaron a crear imágenes gráficas importantes del conflicto al captar la realidad violenta de la revolución, como puede apreciarse en instantáneas que muestra la Royal Academy.

La guerra, que duró diez años, tuvo una profunda influencia en los artistas pues en años subsiguientes hubo un renacimiento cultural en México gracias a artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, considerados los tres grandes, que han estado a la vanguardia del movimiento artístico.

Según la Royal Academy, los artistas fueron bien recibidos en México tras el alzamiento pues su creatividad era vista como representativa de los principios de la revolución mexicana.

Incluso el Gobierno mexicano empleó a artistas para decorar edificios y pintar murales muy ambiciosos.

Para muchos pintores internacionales, México era un país inexplorado con mucha historia, paisajes maravillosos y una población muy diversa, lo que les sirvió como fuente de inspiración.

Entre quienes se sintieron atraídos por los cambios en México está el escritor británico D.H.Lawrence, que viajó a ese país en 1923 y conoció a la fotógrafa Tina Modotti, quien también se sintió muy influida por el movimiento revolucionario.

Otro fotógrafo destacado fue el estadounidense Edward Weston, quien durante su estancia en México entabló amistad con artistas como Frida Kahlo o Manuel Bravo, y llegó a hacerle una instantánea a D.H.Lawrence que se exhibe en esta muestra de la Royal Academy.

Tampoco faltan trabajos de artistas como Philip Guston, Marsden Hartley, Paul Strand o Leon Underwood.

Entre los cuadros destacados hay uno de Emiliano Zapata del artista David Alfaro Siqueiros, que participó en la revolución antes de marchar a Europa, donde luchó en la Guerra Civil española (1936-39), además de un autorretrato diminuto de Frida Kahlo cedido por la casa de subastas Sotheby's.

Por Viviana García

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