miércoles, 23 septiembre 2020 22:20

La forma en que el cine se ‘blinda’ contra el coronavirus

El confinamiento en nuestro país paró toda la producción. Afectó a todos los sectores. El cine también ha sido una de las industrias afectadas por el Covid. Muchas producciones cinematográficas que se estaban llevando a cabo en nuestro país tuvieron que ser aplazadas hasta nueva orden. Esto ha hecho que todos los trabajadores detrás de las cámaras y los actores estuvieran parados.

Pero con la vuelta a la normalidad o la implantación de la nueva normalidad, todo está volviendo a ponerse en marcha aunque con medidas especiales. De nuevo el cine está afectado por estas medidas y pasará mucho tiempo hasta que se puedan filmar películas como hasta marzo se hacía.

Distancia de seguridad

La Asociación de Productores de Cine Publicitario (APCP) ha lanzado un documento en el que detalla cómo serán los nuevos rodajes tras el confinamiento y qué medidas deben tomarse para retomar la actividad en el sector. Todo esto siempre con el consentimiento de las autoridades.

La primera medida a la que se hace referencia es a la distancia interpersonal. Los sets de rodaje no suelen ser muy amplios con lo que el aforo se va a limitar a 25 personas para que se pueda respetar esta distancia y no haya peligro de contagio entre los trabajadores. También se debe medir la temperatura a la entrada al set de rodaje de todas las personas que acudan a la filmación. Por supuesto que para poder ser contratado, tanto a actores como al resto de trabajadores, deberán tener hecho el PCR negativo en las jornadas previas al inicio del rodaje.

La responsabilidad se extiende más allá del plató de filmación de las películas. Las productoras cinematográficas realizan casting telemáticos. Es decir, vía aplicación de teleconferencia y desde casa harán las distintas pruebas para contratar actores de cara al incio de la grabación. Esto permite que ninguna persona deba desplazarse y evitar los contagios y posibles rebrotes que están volviendo de nuevo a nuestras ciudades. El elenco de actores debe de tener sustitutos de recambio por si sucede que uno de los actores del plantel se contagia del virus y debe permanecer en casa. Así no se parará el rodaje y no le supondrá a la productora un gasto excesivo de dinero.

Por supuesto que las pruebas de vestuario ya no se podrán hacer por el riesgo que supone tanto en la cercanía de los trabajadores como el agente de contagio que puede suponer el estar cambiando continuamente de trajes. Por último el protocolo dictaba que la desinfección de las piezas de maquillaje debería ser contínua si no eran de un solo uso. Además que todo el set debe estar ventilado e higienizado continuamente. Así como posibilidad de geles hidroalcohólicos y jabón para la higienización de manos.

Los rodajes parados

Hasta 30 rodajes tuvieron que ser parados hasta que la situación mejorara a lo largo de todo el país. Esa treintena de producciones, tanto de origen español como coproducciones está retomando la actividad lo más rápido posible para cumplir con los plazos reajustados. Uno de los ejemplos es el cineasta Santi Trullenque, que tuvo que parar su ópera prima Fred tras cuatro días de rodaje y dejándolo en el limbo, ya que es una producción de corto presupuesto.

También se ha reanudado el rodaje de Competencia oficial, que tuvo que parar en marzo su filmación, aunque sin que los actores estuvieran contagiados. En esta película aparecerán Antonio Banderas y Penélope Cruz. Banderas ya ha anunciado que ha pasado y se ha curado del virus, así que podrá retornar libremente hasta el set de rodaje sin miedo a volver a contagiarse. Mismo caso de reanudación de rodaje el de Alba Sotorra. Esta cineasta de Reus tenía pendiente varios projectos fuera de España, entre ellos Mujer Bajo la lluvia, que iba a ser rodado en China. La situación en el país asiático no es la más adecuada para viajar hasta allí y la producción va a tener que cancelarse durante un tiempo.

Otro director que nos suena a todos es Paco Plaza. El autor de Verónica y Rec estaba en plena grabación de La abuela, otro film de terror muy personal y que prometía muchos sustos. Pero de terror real fue el tener que cancelar la producción en la quinta semana de trabajo de las 7 que estaban previstas. También, justo tras tener que aplazar la producción, afirmaba que el paradigma iba a cambiar y que el cine como tal ya no iba a ser el mismo tras la pandemia. Este confinamiento ha supuesto un antes y un después y ya lo estamos notando en las propias normas de seguridad para la grabación.

La situación está comenzando a arreglarse y ya hay muchos proyectos que están en marcha y muchas películas que se prevé que comenzarán a grabarse en el futuro, algo que le hace mucha falta a nuestra industria cinematográfica que ha sufrido, con el virus, un revés muy grande