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'Pozoamargo' es una película que se define a sí misma como 'un tratado sobre la culpa', sobre ese sentimiento tan aterrador que se adentra en el alma y te desgarra por dentro. Tan imposible de sacar fuera, tan solitario, tan invisible a simple vista. Eso es lo que siente el protagonista, Jesús, al huir a ese pequeño pueblo manchego por no poder afrontar las consecuencias de sus acciones. Con poco diálogo, una fotografía que atrapa y una enfermedad de transmisión sexual de por medio, pasará noche y días por esas tierras y conocerá a Natalia de Molina, una bellísima joven con una anodina vida que dará un revés.

Solo tiene 25 años y ya es una de las mejores actrices de nuestro país. Estrena varias películas al año, la crítica la adora y los Goyas la tienen querencia. De todos los trabajos vistos de ella hasta el momento, quizá este sea el más distinto al resto. Un papel que interpreta junto a un actor novel que se come la cámara, Jesús Gallego, y que nos cuenta que le ha marcado en su corta y gran carrera en la gran pantalla.

¿Cómo te ha cambiado 'Pozoamargo' en lo personal?

La rodé cuando estaba rodando la primera temporada de 'Bajo sospecha' y fue la primera que hice con una forma de trabajar diferente a lo que había hecho hasta ese día, luego vino 'Kiki',que fue más de improvisación. Yo tenía el guión pero Jesús no, porque no es actor y tenía mucho que trabajarlo en el momento allí, rodando, probando… Yo sabía mi texto pero él no, así que ha sido la primera película que me ha hecho empezar a ver otra forma de trabajar dentro del cine. 

¿Ha sido un rodaje muy distinto al resto?

Era un equipo muy reducido, gente muy joven, con muchísimo respeto a lo que se estaba haciendo. Había una atmósfera de qué guay, qué bonito lo que estamos haciendo. Mucha ilusión, muy intimo. 

¿Eso no se siente en los demás?

Sí, pero… Depende del director. El ambiente en el rodaje lo marca el director y Enrique Rivero como ama tanto lo que hace, lo transmite. Y la gente, al ser tan joven, era como estar con otra generación. 

¿Qué has aprendido de una persona como Jesús Gallego, que no es actor como tal?

Bueno, él no es actor porque es lo primero que hace, pero ya quisieran muchos hacer lo mismo que él en la película. Está súper expuesto y comiéndose la cámara. Fue muy fácil trabajar con él y verle, porque no juzga, escucha al director, hace lo que le pide, todo de una forma muy pura y muy virgen. Fue un respeto mutuo, mucho amor al cine, a lo que se estaba haciendo. Fue un pilar. 

¿Eres más de películas sociales?

¡Depende del día! (Se ríe) Me gusta mucho, pero no sabría decirte si es mi favorito porque no tengo un tipo favorito. Me gusta el cine cuando me hace sentir cosas, pensar, reír o participar en la historia. 

¿Te irías a vivir a un pueblo de 120 habitantes? 

No lo sé, soy muy de ciudad, la verdad, me gusta su movimiento. A lo mejor me iría en plan retiro o a descansar, pero no sé si me vería viviendo, todo es ponerse. De primeras, me llama mucho la ciudad. 

¿Huirías de algo?

Creo que todos en algún momento si te pasan cosas muy fuertes puedes entrar en un shock que te haga querer huir y dejar atrás intentar olvidar a todo el mundo le puede pasar. 

¿Y algo que creas que no podrías superar nunca?
No lo sé… Eso ya sería ponerse en cosas muy extremas, rollo matar a alguien, ¡que eso no! (Se ríe) La muerte es un tema que cuesta mucho y más en la sociedad española, ya que por ejemplo, en México se vive de una forma mucho más sana, es una fiesta, aquí eso no pasa. 

Dice la película que todos tenemos una sombra, ¿cuál es la tuya?

¡Creo que no te la contaría! (Se ríe) Pero sí, todos tenemos una sombra, esas partes que uno no termina de aceptarse, que no le gustan y que intenta lapidar, pero que están ahí, También intentan convivir con ellas, gestionarlas de una manera u otra. Todos tenemos una o varias sombras de cosas que no aceptamos y que son nuestras, intrínsecas. 

¿Hay algo que te cueste aceptar? 

Muchas cosas que pasan en la vida, en la sociedad, me cuestan. Me viene a la cabeza todo el tema de los inmigrantes y los sirios, a mí me cuesta mucho aceptar que eso pase porque no lo comparto, no entiendo que el mundo, en general, no los acoja. 

¿Crees en el karma?

No, la verdad es que no. Hay mucha gente que hace cosas muy malas y están muy bien, no les pasa nada. 

¿Se educa correctamente a los jóvenes sobre sexo?

No, todavía queda mucho camino en el terreno sexual. Hay que quitarle tabús y empezar a hablar las cosas precisamente porque hay muchos problemas derivados del sexo que la gente ni es consciente ni sabe y, de repente, te lo encuentras y te pueden pasar muchas cosas. Todavía queda mucho camino para normalizar algo que es tan natural como el sexo. Todos estamos aquí porque alguien ha mantenido una relación sexual. 

Se ve con mejores ojos comprar alcohol que comprar condones… 

Está todo como muy algo prohibido, íntimo, da vergüenza… Poco a poco sí que hemos evolucionado mucho con los años, pero todavía queda. 

En la película se pueden ver las partes genitales masculinas, algo poco común…

Es curioso, es verdad que pasa. Porque lo ves y dices 'uy', pero luego piensas que estamos todo el día viendo a las mujeres en desnudos integrales y nadie se asusta, pero ves uno masculino…

¿Tendrían que enseñarse más? ¿No es también por un poco de machismo?

Puede ser que si… 

¿Tú has sentido el machismo dentro de tu trabajo? 

Dentro de mi profesión no sé, pero en general en la vida. Es una cosa que está y que existe. Espero que la gente poco a poco empiece a concienciarse, a romper barreras y a quitar todo este patriarcado. A veces está tan asumido que ni te das cuenta y te pasa, ni lo piensas porque está súper aceptado. 

¿Cómo llevas los desnudos?

Pues bien, la verdad. No me asusta y no me da mucho pudor desnudarme delante de una cámara. Lo paso peor y me da mas quebraderos de cabeza cuando tengo que hacer alguna secuencia en la que el personaje se desnuda por dentro, que tiene que expresar todo lo que le está pasando. Al final quitarte una prenda pues mira, hemos venido al mundo desnudos y no hay que tenerle miedo al cuerpo. ¿Te come? No, no pasa nada. 

¿Alguna vez has tenido miedo de todo lo que te está pasando con solo 25 años?

Me siento muy afortunada, me da respeto. A veces, cuando lo pienso objetivamente me pregunto si de verdad me está pasando todo esto. Intento quitarme presiones de decir bueno, como ahora he hecho esto solo tengo que hacer películas de tal tipo, ahora tengo que ser perfecta… Intento quitarme todas esas pajas mentales para seguir haciendo las cosas como hasta el momento, películas y personajes diferentes, y atreviéndome a equivocarme. 

¿Cómo se mantienen los pies en el suelo?

Depende de cada persona y de la personalidad de cada uno. Es muy importante estar conectado con la realidad y no creerte nada. Las cosas que me han pasado son increíbles, son maravillosas, pero soy muy joven y me queda mucho por aprender. No hay que creerse que eres la diosa del mambo. 

Si ganas otro Goya, ¿lo primero que harás será pedir que no te corten el micro? 

No voy a ganar otro Goya de aquí a lo mismo en mi vida. Lo veo difícil, ya está bien, las películas no se hacen para ganar premios. Hombre, me gustaría que no me cortaran… Estaba tan nerviosa, era todo tan surrealista que estaba en shock de todo lo que estaba pasando. Cuando me cortaron pensé 'Dios mío, he tenido que hablar horroroso', pero luego lo vi y pensé bueno, si no he dicho nada, ¿por qué a mí sí y a otra gente no?