lunes, 28 septiembre 2020 4:33

Andrew Stanton: “Dory representa todo lo que yo no soy”

'Buscando a Dory' ya está arrasando en Estados Unidos, convirtiéndose en el mejor estreno de animación de la historia, y parece que va a llevar la misma pauta en el resto del mundo. Evidentemente, la felicidad y el optimismo se puede ver en su director, Andrew Stanton, y en su productora, Lindsey Collins, dos de los pesos pesados de Pixar que tienen a sus hombros títulos como 'WALL-E', 'Toy Story', 'Ratatouille' y, por supuesto, la ópera prima que precede al pez olvidadizo, 'Buscando a Nemo'. Y eso sí que será inolvidable.

Ya los peces payaso conquistaron al público, que esta vez exige y mete presión para que las altas expectativas que tienen se vean saciadas. “La presión es constante en nuestro trabajo, es lo normal. Entras en pánico y estás cuatro años sin levantar la vista del papel, pero es más interna que externa”, comenta Collins mientras Stanton no duda en matizar continuamente que ha sido “muchísimo estrés” porque “intentaba desconectar y no podía”. 

Mejor o un poco más flojilla, la última de Pixar sigue siendo una obra maestra, y eso que parece que el gigante de la animación se ha quedado sin ideas, aunque Stanton contesta a un periodista que “es más por el cariño hacia los personajes. Nos emociona contar historias y eso es siempre un territorio nuevo y fértil, nos da igual si es algo completamente novedoso o nos resulta familia. Lo importante es que tú lo sientas como algo fresco”.

“Me di cuenta de que Dory merecía una película cuando vi 'Buscando a Nemo' por primera vez después de 7 años. La vi con otros ojos, como un espectador más, y descubrí que me sentía muy frustrado con ella al acabar la película, me sentí intranquilo y preocupado porque había preguntas sin responder. ¿Se iba a quedar sin familia como al principio, iba a olvidar a Nemo y Marlin?, ¿por qué tenía que seguir pidiendo perdón continuamente por esa pérdida de memoria? Quería verla bien, tranquila y feliz”, no para de contar su director durante su visita a España ante los medios. 

Esa inquietud de Stanton se transformó en una propuesta firme en 2011 que le mantendría sin poder desconectar ni un segundo durante cuatro días de su vida. Él es distinto a los demás, según su compañera Collins, que dice que “cuando Andrew tiene una idea clara, la pone sobre la mesa, no es como el resto de directores que venden dos o tres propuestas”

Tuvieron que pasar siete años para que a Stanton le picara el 'gusanillo' de la idea de Dory, y otros cuatro para que esa “magia” de la animación pueda contagiar al público “en un momento de suspensión, de poder creer e imaginar cosas maravillosas e increíbles”, tal y como lo define Collins

¿Ahora mismo tiene algún otro 'gusanillo' picándote? 

Varios me han picado. ¡Diría que tengo un sarpullido! Pero no sé por dónde empezar. 

A pesar de que la película intenta concienciar sobre cuidar el medioambiente y respetar a los animales, se teme que las ventas de peces cirujano se incrementen, al igual que pasó con los payaso cuando se estrenó Nemo. ¿Por qué es tan complicado que este mensaje cale?

Stanton: Creo que, simplemente, hay gente mala en este mundo y siempre hay quienes van a querer arruinar las cosas bonitas, eso es así. La mayor parte de la gente es buena y la película va a tener un impacto positivo. Estamos muy concienciados ya, pero solo hace falta una manzana podrida, o dos, para arruinarlo todo. 

Collins: El grado de concienciación es mucho mayor ahora. Personalmente lo noto con mis hijos, que tienen una concienciación sobre el medioambiente que no tenía yo de niña, igual es que soy inocente o ingenua, pero sí que creo que el tiempo en ese sentido ha obrado a nuestro favor. Y también que estemos hablando y publicando estos temas ayuda mucho. 

¿En qué se parece usted a Dory?

¡Es todo lo que yo no soy, representa el polo opuesto! (Se ríe). Soy más como Marlin, me asusta el futuro, me espanta el espectro del pasado como un fantasma y soy incapaz de vivir el presente. Pero por eso amo el personaje de Dory, por eso nos gusta a todos, porque vive el momento a tope en ese mismo instante. 

HANK, EL PERSONAJE MÁS DIFÍCIL DE LA HISTORIA DE PIXAR 

La palabra 'secundario' no suele hacer justicia con los personajes en el cine. Dory supuestamente lo era y ahora también se supone que lo es Hank, aunque sus tentáculos atrapan gran parte de la atención en todas las escenas en las que aparece. Su protagonismo no ha sido nada fácil, incluso estuvo a punto de no aparecer por la dificultad que suponía dar vida a un animal marino como él, sin boca, expresando con los ojos, sin parar de moverse escurridizamente. 

“Hemos tardado dos años en crearle, sin incluir la animación, cuando lo normal para un personaje es de seis a ocho meses. No tiene una estructura interna, no tiene huesos, siempre está cogiendo cosas, es muy fluido y conseguirle con esa expresión en la mirada ha llevado mucho tiempo. Solo la escena en la que está en el fregadero en 'Cuarenta', queriendo quitar la etiqueta a Dory, llevó seis meses”, explica Collins sobre Hank, lo que le ha convertido en el personaje más complicado de la historia de Pixar

Los corazones de este pulpo van a llegar a los de todo el público porque “representa el que no estamos hechos para estar solos, que tenemos que vivir los unos con los otros, que nos necesitamos, que tenemos que aceptar el caos de la vida, vivirlo juntos, aceptarlo para obtener una recompensa”, según Stanton

“Dory tiene una fuerza de voluntad, persistencia y optimismo que conquista a Hank y hace que aprenda de ella”, comenta el director de la secuela. Al final, todos aprendemos de ella, nos contagia. Nos hace seguir nadando.