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Flavia de Farraces

Toulouse (Francia), 16 mar (EFE).- El “Che” Guevara, María Félix y Salvador Allende se citan hoy en la gran pantalla del festival Cinélatino de Toulouse, que en su vigésimo octava edición apuesta por los filmes sobre figuras de la historia de Latinoamérica.

La selección abarca desde cintas clásicas como “¡Viva Zapata!”, de Elia Kazan, hasta las recientes “Eva no duerme”, del argentino Pablo Agüero, y el documental “Allende, mi abuelo Allende”, de Marcia Tambutti Allende, nieta del expresidente chileno, que se proyectarán hasta el cierre del festival este domingo.

“Es una forma distinta de presentar la historia de América Latina a los europeos y de mostrar cómo se construye también a través del cine”, explicó a Efe el presidente del festival, Francis Saint-Dizier.

También supone, añadió Saint-Dizier, una oportunidad para dar a conocer al público más joven las personalidades y acontecimientos que han “marcado” la región, a partir de una iconografía “reconocible”, como los emblemáticos retratos del revolucionario “Che” o del cantante de tango argentino Carlos Gardel.

La fotografía que hizo Alberto Korda del guerrillero, al que el festival recuerda con “Ernesto Che Guevara, el diario de Bolivia”, de Richard Dindo, y “Diarios de motocicleta”, de Walter Salles, es “todavía hoy la imagen más representada en las camisetas para adolescentes”, señaló el presidente del certamen.

A través de una treintena de cintas, los organizadores buscan revelar facetas inusitadas de vidas, en ocasiones, ampliamente conocidas.

“Maradona”, del cineasta serbio Emir Kusturica, sobre el goleador argentino; “La sal de la tierra”, de Wim Wenders, basada en el fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado; y “Julio Cortázar”, retrato del autor de “Rayuela” que firma Gérard Poitou-Weber, se sumergen en algunas de las biografías más célebres del continente.

Se les suman otras menos conocidas, como la de Manuela Sáenz, revolucionaria ecuatoriana a quien Diego Rísquez dedica la película homónima, y la del pintor surrealista chileno Roberto Matta, descifrado por su hijo Ramuntcho en “Intimatta”.

Vidas donde se confunden, a menudo, el mito y el personaje, como en el caso de la diva mexicana María Félix, que se talló una imagen a medida de mujer altiva y seductora.

“Comprendió rápido que por ahí iba la cosa”, apuntó a Efe Carmen Castillo, autora del documental “María Félix, la inalcanzable”, en el que disecciona la filmografía de la intérprete.

Conocida popularmente como “La doña”, María Félix se convirtió en uno de los nombres más populares de la época dorada del cine mexicano en los años 1940.

En “Doña Bárbara”, “French Cancan” y “Enamorada”, interpretó papeles “muy diferentes, pero que nutrió con algo de ese personaje que había creado. Y cuando su carrera se terminó -prosiguió Castillo- siguió alimentando el mito”.

Toulouse es la capital del séptimo arte en versión latina a lo largo de diez días durante los que se van a coincidir más de 400 profesionales y se van a proyectar más de 150 películas, de las que 29 competirán por el premio del jurado.

Eva Morsch, organizadora del festival, precisó que son doce largometrajes, entre los que hay cinco primeras películas, siete documentales y diez cortos, todos inéditos en Francia, marcados por una “sensibilidad particular” y por una presencia importante de jóvenes talentos.

Esta edición -observó Morsch- se caracteriza asimismo por la gran diversidad de países representados: desde los que poseen una industria consolidada como México y Argentina, a los que despuntan con una producción emergente, como Paraguay. EFE

ff/ac/cr