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Sao Paulo, 15 ene (EFE).- El director brasileño Alê Abreu confió hoy en que su filme “O Menino e o Mundo” (“El niño y el mundo”), nominada al Óscar al mejor largometraje de animación, tiene opciones de hacerse con la estatuilla y comparó la disputa con uno de los rivales, “Del revés”, de Pixar, como la de “David contra Goliat”.

“Nada es imposible pero es como un niño de 500.000 dólares luchando contra un gigante de 200 millones”, dijo Abreu durante una rueda de prensa en Sao Paulo, su ciudad natal, el día después de que se anunciara la nominación.

El cineasta aseguró además que la producción de Pixar “tendrá para divulgar el filme por lo menos tres veces el presupuesto que nosotros gastamos para hacer nuestra película”, una delicada historia que narra la aventura de un niño que abandona su hogar en busca de su padre.

Una cinta de trazos simples y colores vibrantes que ya se ha hecho con 45 galardones y con la que Abreu reflexiona sobre “las angustias que afrontan muchas personas jóvenes, el desempleo, por dónde camina el mundo”.

Abreu se enteró de la nominación más importante de la industria cinematográfica, que se divulgó el jueves, mientras estaba de vacaciones en la sierra aunque, curiosamente, no se sorprendió con la noticia.

“Siempre pensé que nuestras posibilidades eran muy pequeñas y que sería un milagro que nos nominaran para el Óscar, pero ayer me desperté con la sensación, la intuición, de que seríamos seleccionados”, confesó el también artista plástico.

Para ver si se repite la misma suerte, bromeó: “quizás vuelva a la sierra y vea la gala por Internet”.

Aunque para Abreu “O Menino e O Mundo” tiene opciones de ganar, él mismo reconoce que se sitúa en las antípodas de la animación que predomina en la “industria comercial”, bien lejos de la “estética padrón de las actuales producciones”.

“Que un anti-industria gane el mayor premio de la industria iba a ser, como mínimo, algo raro”, exclamó entre risas.

Y es que sin apenas diálogos y con las pocas conversaciones que aparecen en un “portugués al revés” -es decir, empezando las palabras por el final-, el largometraje “comunica muy fácilmente y llega por otra puerta al entendimiento de las personas”.

Por eso, agregó, “la intensidad con la que alcanza a la gente de todas las edades hace que el filme sea muy fuerte y universal”.

A sus 44 años y tras más de tres décadas abducido por el mundo de la animación, Abreu defendió que Brasil está viviendo un 'boom' de nuevos animadores.

“Hay una generación más joven que cuenta con un diferencial y ha conseguido superar el gran desafío que significa hacer animación brasileña”, señaló el cineasta.

En este sentido, Abreu afirmó que, a diferencia de otros países como India o Corea, Brasil siempre se ha negado a “ser el brazo barato de hacer películas para otros estados”.

En palabras del director, del mismo modo que “Francia, Japón o Estados Unidos descubrieron una forma de hacer animación, nosotros tenemos que descubrir la nuestra. Y quizás yo haya dado un pequeño paso en esa dirección”.

El proceso que siguió Abreu lo llevó a ser también el productor del filme, una tarea que le “incomodó” al quitarle “el 50 % de la energía que necesitaba para dirigir”, ya que se rodó con un presupuesto de 1,5 millones de reales (unos 342.000 euros) y se lanzó con medio millón de reales más (114.300 euros).

“Hice la película completamente libre sin presiones del mercado y espero que mi carrera continúe con esa libertad”, aseveró.

De momento, Abreu ya está trabajando en su nuevo proyecto, “Viajantes do Bosque Encantado” (“Viajeros del bosque encantado”), una historia sobre dos crías de animal de reinos enemigos que, perdidas en un bosque hostil, descubren su mayor desafío: hacerse amigos.

Un largometraje que, de acuerdo con el cineasta, “recuerda a la relación entre judíos y palestinos”.

“O Menino e o Mundo” fue estrenada hace dos años pero la distribuidora estadounidense, GKids, que contaba entonces con “películas muy potentes”, decidió dejar el filme de Abreu para esta edición de los premios de la Academia, que se celebrarán el próximo 28 de febrero en Los Ángeles.

Competirán también en la categoría de animación de la 88 edición de los Óscar la estadounidense “Anomalisa”, la inglesa “Shaun The Sheep” y la japonesa “When Marnie Was There”. EFE

ag/ass/agf