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¿Es de las que preparan el discurso?

Normalmente no, nunca pienso que me lo vayan a dar. Prepararlo sería como el momento ese de llamar a la mala suerte, soy supersticiosa. 

Su palmarés le avala… 

Sí, pero nunca pienso que me van a dar nada, vivo pensando que no. La gente cree que finjo pero, de verdad, nunca espero nada, siempre me asombro genuinamente cuando me dan algún premio. Estas 9 nominaciones significan valorar la gran labor de un equipo en el que todos han dado todo de sí mismos. Sin ellos una película así sería imposible. 

¿Qué tiene Juliette Binoche que no tengan las demás?

He visto todas las pelis y me encanta Natalia de Molina, es un pedazo de actriz y lo merece, Penélope también, sé lo buena que es, Inma cuesta… la academia irá por Natalia de Molina por lo que tiene de arriesgado, de desnudo y de empático su personaje. Juliette es parte de la historia del cine, en su interpretación hay ecos de que todo lo que ha hecho, tiene un mayor riesgo por el hecho de coger a un personaje antipático que primero queremos asesinar y después la vamos entendiendo, es muy difícil de hacer y de que una actriz lo acepte. Pero me parece que es la que menos necesita este premio, aunque ha sido temeraria en la película. 

Usted también lo ha sido un poco rodando con el termómetro en negativo…

Algún día escribiré sobre lo que ha sido el rodaje de en esta película, todavía no estoy preparada. Es lo más difícil que he hecho en mi vida, he estado a punto de tirar la toalla y es la única vez en mi vida que he pensado 'no puedo con esto'. Pero bueno, seguro que lo volvería a hacer, la vida es riesgo, es aventura, hacer cosas que no he hecho antes y llevar al público a sitios donde no les he llevado antes. ¡Aunque preferiría no volver a rodar bajo cero! (Se ríe). 

¿Haría lo mismo que el personaje por amor?

He hecho cosas absolutamente imbéciles por amor, pero irme al Polo Norte creo que no… (Se ríe) Es una locura, yo he llegado a recorrerme 10.000 kilómetros y volverme al día siguiente…

Aunque el personaje está muy lejos en la historia, la verdad es que se podría asemejar a muchos occidentales hoy en día.

Creo que hay un sentido, que ese personaje y todos los de los exploradores tienen, que es el de ir a un lugar, colonizarlo y creerte que eres el dueño. No, ese lugar ya tiene dueño, ya hay gente viviendo allí… Ese mal llamado progreso. 

Muchas personas han llorado con sus películas, ¿con qué llora usted?

La última vez que lloré de una manera tonta fue en un bar viendo el funeral por las víctimas del atentado de París, con la canción me dio un ataque a llorar… Soy consciente de que pasan muchas cosas en el mundo y no nos conmueven, pero mira, este funeral, esta puesta en escena tan sobria y tan bonita me hizo llorar.

¿Por qué la intimidad? Ya el concepto en sí mismo es íntimo.

Mis películas también son una prolongación de cómo veo las cosas y de las cosas en las que me siento cómoda. Soy más de una comida de dos o de tres que de más de 18 personas… En las fiestas pienso 'tierra trágame', veo una masa de gente ahí y me quiero ir.

España es muy machista, pero da la sensación de que nuestro cine no lo es tanto comparado con el de Hollywood.

El machismo en el mundo Occidental parte de una misoginia latente. Damos apariencia de que todo está bien, que tenemos los mismos derechos, que somos todos iguales, pero no. Yo lo he notado cuando vas a un avión y el piloto es una mujer. La gente se tensa, pero hombres y mujeres, cuidado. Partiendo de eso… el año pasado ganó el Oscar Julianne Moore con 'Siempre Alice', que era una historia de una mujer que tenía Alzhéimer, pero si la hubiera protagonizado un hombre, por ejemplo, Robert De Niro, estoy segura de que hubiese sido un taquillazo. Hay algo de querer reducir a las mujeres a un gueto que es continuo. Una de las criticas de mi película ha sido 'a quién le importa la historia de la mujer de Robert Peary, lo que importa es el'… Pues no. Es mucho más interesante y más complejo el personaje que él. 

En sus películas tienen muchísimo peso…

Debería ser así en la vida. Tiene que haber películas en las que el protagonista sea Tom Hanks y otras en las que sea una mujer la que genera la historia. Los proyectos que tengo ahora están centrados en dos figuras femeninas y me está costando Dios y ayuda hacerlos. Si esos dos proyectos estuvieran centrados en hombres serían mil veces más fáciles de hacer.

Y, a veces, cuando la actriz es la protagonista, suele tener cuerpazo y ser guapísima.

Está claro porque aparte del sexismo, está el idealismo, que es verdad que cuanto más guapas y más monas, más posibilidades tienen. Si quieres hablar de mujeres a partir de 40 años, ¡vas listo!

¿Se ha encontrado con muchos obstáculos como directora por ser mujer?

Bufff… ¡No tengo ni por dónde empezar! Desde el primer rodaje, en el momento en el que cogí la cámara, la mitad del equipo me miro con desconfianza. Tenemos una serie de obstáculos, muchos, pero una tiene que hacer como si no, porque si te vas fijando en cada bache al final no haces nada, hay que tirar y hacerlo de todas maneras. 

Escribió hace unos meses en El País que el tema del independentismo de Cataluña le daba pereza, me imagino que la situación que hay ahora le dará el doble. 

Creo que es una situación en la que se están mezclando los temas sociales con los de la independencia y ahí no hay nadie que tenga realmente las ideas claras. Ya sé que hay otros países que han estado sin gobierno mucho tiempo pero deberíamos tener uno pronto. Espero que después del 20D se decidan bastantes cosas y espero que se haga. Soy historiadora y creo que aprendemos muy pocas cosas del pasado.

¿Se le echaron encima después de escribir eso?

Sí, me criticaron mucho, pero ya lo sabía. No pretendía hacer un análisis, pero si decir basta de que si somos españoles, que si no… No quiero que ningún partido me descubra la esencia de quién soy. Soy catalana, española, europea y de Marte. Siempre me he sentido muy marciana. Otros, sin embargo, se acercaron para darme las gracias por describir el estado de ánimo en el que estamos. 

¿Hacemos mejor cine español o mejor promoción? 

Hay una parte de promoción de ciertas cadenas que no es promoción, es machaque continuo. Está claro que si las 24 horas del día te están diciendo que vayas a ver una película, pues la gente va. Muchas películas que no están producidas por estas no tenemos tanta taquilla, así que ya partes de una desigualdad de oportunidades. 

Muchos critican que algunas películas taquilleras no tienen nominaciones en los Goya…

No sé, tampoco les hacen falta, han recaudado millones de euros, ¿para qué las necesitan? La academia en ese sentido valora otras cosas y en la mente de todos está que esa película no necesita el apoyo de nadie. Otras que tratan otros temas, que son más arriesgadas sí que necesitan esto. Se vota de manera muy práctica. Que 'Ocho apellidos catalanes' tenga nominaciones no la va a ayudar en nada. 

¿El cine tiene ideología?

Siempre. Aun cuando quiera no tenerlo. Es algo inmanente de una película, se hace en un determinado sistema económico, así que ya tiene ideología. Todo es ideológico, hasta el que pretende ser solo entretenimiento.

¿Las subvenciones son un dolor de cabeza?
Está claro que el sistema necesita una renovación. Yo siempre he dicho que tiene que estar en base al empeño de la película y que hay que apoyar a las óperas primas, a las primeras y segundas películas de un director. Debería haber un sistema en base a otras cosas, como presencia en festivales, recorrido, que fueran películas que se pudieran utilizar en institutos y que den lugar a discusiones. Es muy difícil de establecer. 

¿Cómo les afecta 'el taquillazo'?

Afecta a la imagen de todos. Seguramente muchos hayan pensado que somos todos unos piratas y unos ladrones… Hace dos años el 'New York Times' me llamó para preguntarme sobre esto y dije que no tenía pruebas, que solo sabía que siempre se ha dicho que esto venía ocurriendo desde hacía mucho tiempo. Yo no lo he hecho, juraría que mis productores tampoco, pero hay cosas que no cuadran. Esta película, si no la ha visto nadie, ¿cómo es que tiene esta recaudación? Es lo que he oído y por sentido común, pues hay cosas que no… Habrá un juicio y espero que se aclare por el bien de todos. Yo no he ido a un cine a comprar ni 50 ni 1000 entradas, igual cuatro para unas amigas que están en paro, eso es todo.