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La taquilla aplaude una vez más a la exitosa saga Fast & Furious. El rodaje de la séptima entrega de una de las películas con mayor repercusión de la industria cinematográfica se vio interrumpido por el fallecimiento de Paul Walker y los productores se vieron obligados a recurrir a una solución de emergencia que, a pesar de obtener muy buenos resultados, no ha llegado a contentar a todos.

Tras tantear los servicios de varias empresas especializadas en efectos especiales, Universal finalmente encargó la digitalización del rostro de Paul Walker a WETA, la agencia de Peter Jackson. Allí nacieron personajes como Gollum en El Señor de los Anillos. En esta ocasión debían conseguir que el fallecido actor apareciese en aquellas escenas que no había rodado, aprovechando para ello la participación de dos de sus cuatro hermanos.

Además, para que la inclusión de Paul Walker no resultase tan complicada, la productora utilizó el escáner corporal que realizó al estadounidense antes de su muerte , un proceso con el que cumplen todos los actores que participan en películas que requieren la ayuda de todo tipo de efectos especiales. De esta forma, gracias al parecido de su hermano Cody, consiguieron un excelente resultado.

[CUIDADO SPOILER] La escena que más ha llamado la atención a los espectadores se produce cuando Brian O'Conner (Paul Walker) se despide de Dominic Toretto (Vin Diesel) para siempre. Seguro que más de uno no ha podido evitar las lágrimas al final de la cinta.