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La autopsia lo confirmará pronto: Philip Seymour Hoffman falleció como consecuencia de una sobredosis de heroína. Dado que su cuerpo apareció rodeado de papelinas y jeringuillas usadas, las pruebas médicas serán un mero trámite. Pero la cuestión es que ni a su familia ni a sus amigos les ha pillado por sorpresa: Philip les haía confesado su recaída. así como sus temores. “Si no paro, sé que moriré”, les había llegado a decir a sus amigos según la web TMZ.com.

Tal era la situación que hace apenas unos meses su novia Mimi O'Donnell le había pedido que se marchara de casa para no perjudicar a sus tres hijos con su adicción.

La Policía está investigando las llamadas que hizo con su teléfono móvil para tratar de descubrir quién fue quien le vendió la droga. Según el Daily Mail se trataría de una mezcla de heroína con otras sustancias, como fetalino.