Compartir

Tras la intensa tormenta de ayer, que descargó 17 litros por metro cuadrado, este jueves Zaragoza ha amanecido con el cielo despejado. Una jornada en la que los Bomberos todavía tienen por delante numerosos servicios pendientes entre los que destacan la retirada de ramas y la revisión de tejados y cornisas. 

En apenas 10 minutos la fuerza de la tromba arrancó más de 50 árboles en la ciudad. El agua llegó acompañada de granizo y fuertes rachas de viento que alcanzaron los 100 kilómetros por hora.

En Alfajarín el fuerte viento decapitó el mítico toro de Osborne. En la calle Demetrio Galán Bergua del barrio de las Delicias, los vehículos flotaban chocando entre si al tiempo que el alcantarillado no daba abasto y provocaba numerosas inundaciones.

El servicio del Tranvía ha quedado completamente restablecido, después de que ayer permaneciera cortado en diferentes tramos de la ciudad debido a la caída de ramas sobre la catenaria.