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Palomo Linares ha fallecido esta tarde en Madrid después de unas horas en las que se encontraba muy grave y en una situación irreversible. El torero ingresó el pasado miércoles en el hospital Gregorio Marañón para ser intervenido tras sufrir un empeoramiento en su salud cardiovascular. Tras ser sometido a su tercer bypass en una operación a corazón abierto, la clínica realizó un comunicado: Palomo Linares estaba “sedado” y con “ventilación asistida”.

Según ha informado a EFE José Luis Lozano, empresario y apoderado del torero durante toda su carrera, la capilla ardiente del torero se abrirá a partir de mañana martes a las 09.00 horas en el tanatorio La Paz de Alcobendas (Madrid) y a las 20.00 horas de este mismo día sus restos mortales serán incinerados tras la celebración de una misa. Sus cenizas, como ha confirmado el apoderado, se esparcirán en la finca El Palomar, propiedad de Linares y su residencia habitual.