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Argentina se adelantó gracias al tanto anotado de penalty-corner por Gonzalo Peillart. Los españoles tuvieron multitud de ocasiones para romper la ventaja de los argentinos, ya que el conjunto dirigido por Frederik Soyez dominó el partido, pero no fue capaz de anotar ninguno de los cinco penalti-corners que tuvieron a favor. Y cuando el encuentro agonizaba, fue Pau Quemada quien igualó a falta de tres minutos para el final. Sin embargo, los árbitros señalaron en el último minuto un penalti-corner a favor de Argentina, y justo después, un penalti-stroke, polémico y protestado por la selección española. El argentino Juan Gilardi anotaría el 1-2 definitivo cuando quedaba menos de un minuto. No dio tiempo a reaccionar y España se quedó a las puertas de unas semifinales, de la forma más cruel (y en palabras del seleccionador, más “injusta”)