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Con la moral tocada y con apenas 16 horas de descanso, Nadal comenzó el partido por el bronce absolutamente derrengado, física y mentalmente.

El partido comenzó con un ritmo lento, sin jugadas demasiado espectaculares. Nadal vio como el japonés (más rápido y contundente que el mallorquín) le rompió el saque hasta en dos ocasiones y en apenas 45 minutos de partido, el nipón se adjudicaba el primer set por 2-6.

La segunda manga comenzó de forma similar, con un Rafa poco fino en el resto y muy mermado físicamente. Con semblante serio, apático y sin chispa, el balear cometió varios errores no forzados poco habituales en él. Las tres horas de partido frente a Del Potro en las semifinales hicieron mella en el tenista español. Nishikori volvió a romper el saque de Nadal en dos ocasiones y parecía cuestión de tiempo que el balear entregara la cuchara. Pero está por llegar el día que el manacorí se rinda sin derramar hasta la última gota de sudor. Cuando el japonés servía para ganar el partido, le pudo la presión y Nadal rompió su saque para poner el 5-3. Al nipón se le encogió el brazo, a Rafa se le cambió el semblante y forzó el 6-5. El encuentro pasó de ser un paseo para el asiático a convertirse en una tortura. De abrazar la medalla a ver como Rafa ganaba su servicio y le daba la vuelta al partido. Porque aunque el japonés forzara el tie break, Nadal no dejó opciones a su rival de recomponerse y se llevó la segunda manga en el desempate por un contundente 6-1. De estar muerto a forzar el tercer set.

Fue entonces cuando el japonés, completamente fuera del partido, se metió en el vestuario, transcurrieron once minutos hasta que volvió a salir y Nadal se salió del encuentro. Durante ese receso, a Rafa le dio tiempo a protestarle al árbitro y discutir con el supervisor ITF (federación internacional de tenis).

Nishikori salió a la pista entre abucheos, con un Nadal esperándole con cara de pocos amigos y teniendo que lidiar además, con un público irrespetuoso que no paró de entrar y salir durante el encuentro.

Durante el tercer set, el japonés recuperó sensaciones y terminó por imponerse de forma definitiva por un resultado de 3-6.

Rafael Nadal no tenía más. No se le puede pedir más a un deportista que ha apurado al máximo para llegar a Río 2016 y que ha logrado el oro en la modalidad de dobles. Se había vaciado y aún así, logró competir contra un mucho más descansado y entero físicamente Kei Nishikori, quien se agenció la medalla de bronce. Aún así, la actuación de Rafa Nadal en estos Juegos ha sido sobresaliente.

En la final se impuso Andy Murray  por 7-5, 4-6, 6-2 y 7-5 a Del Potro. El tenis olímpico en la modalidad de singles cierra con oro para el escocés, plata para el argentino y bronce para el número 7 del ranking ATP, el japonés Kei Nishikori.