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Michael Phelps sigue agrandando su leyenda después de que este martes se hiciera con su vigésimo quinta medalla al colgarse un oro en la final del relevo 4×200 libre.

El estadounidense se tomó la revancha de la derrota de hace cuatro años ante el sudafricano Chad Le Clos, que en esta ocasión quedó en cuarta posición.

En la piscina del Estadio Acuático de Río de Janeiro, Phelps volvió a evidenciar su condición de rey de la mariposa, tras lograr con un tiempo de 1:56.36 el oro, una marca con la que pudo aventajar por 4 centésimas al japonés Masato Sakai (1:56.40), quien se colgó la plata

El podio lo completó el húngaro Tamas Kenderesi, quien consiguió un tiempo de 1:53.62.