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A la cuarta fue la vencida. Después de tres finales perdidas sobre la arcilla de París (dos ante Nadal y una, la del año pasado, ante Wawrinka), Novak Djokovic ya puede presumir de contar con el título de Roland Garros en su brillante palmarés, cerrando así el ciclo y consiguiendo los cuatro Grand Slam del circuito ATP.

En la final de este domingo, Djokovic tuvo que levantar un set en contra ante Andy Murray, quien venía con mucho mayor esfuerzo en el torneo y que llegó a crear ansiedad en el serbio en los primeros compases del partido. Nole, eso sí, reaccionó a tiempo y supo aprovechar las dudas del número 2 del mundo con su saque, una de las principales vulnerabilidades durante toda la final.

Con el viento de cara, Novak Djokovic llegó a tener un cómodo 5-1 en el cuarto y definitivo set. El serbio, que veía la victoria en el bolsillo, jaleaba al público en cada punto que se llevaba. Sin embargo, ese exceso de confianza permitió a Murray encontrar de nuevo su tenis y con mucho coraje, devolver el break al serbio y salvar varias bolas de partido.

Finalmente, con su saque, y después de una exhibición más de golpes, Djokovic pudo cerrar el único torneo grande que se le escapaba: Roland Garros. Ahora, el tenista serbio, plenamente consolidado en el número 1 del ranking, piensa ya en el próximo mes de agosto, En esas fechas, Djokovic pretende sumarse al grupo de privilegiados que, además, de ganar todos los Grand Slam, se lleva el oro en las Olimpiadas.