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El pasado viernes Móstoles se llenó de color y diversión gracias al desfile de gigantes y cabezudos con el que dio comienzo el programa de fiestas en las que se recuerda el 2 de mayo de 1808. Estos personajes, que llevaban encima los miembros de la peña La Barbacana, recorrieron las calles del centro de la ciudad precedidos por la banda municipal de Móstoles.

Durante el recorrido, los más pequeños se pudieron acercar a los cabezudos y a los gigantes, de más de 5 metros de altura y que representan a los Reyes Católicos, a Don Quijote y a los chulapos madrileños.

El recorrido finalizó como cada año en la plaza de España donde se dio el pregón de fiestas y el tradicional chupinazo en el que muchos peñeros se vuelven a reencontrar después de muchos meses sin verse.