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Otro año más, los costaleros de Móstoles volvieron a conseguir que más de 2.000 personas salieran a la calle en la noche del Jueves Santo para ver procesionar a las imágenes de Jesús Nazareno y a la Virgen de Nuestra Señora de la Soledad. Al cortejo, que comenzó a las 22 horas, acudió más gente que otros años debido al cambio de hora de la procesión, una de las novedades de 2016.

Después de celebrar la Última Cena del Señor, Jesús va a orar al huerto de los olivos donde es apresado y llevado ante Herodes y Pilatos, condenándole este último a morir en la cruz. Hasta que llega al Monte Calvario, Jesús carga con una cruz a cuestas con su propia cruz, cayendo hasta tres veces por el camino y siendo increpado por la gente que el Domingo de Ramos le recibió con olivo y palmas.

Acompañados por los concejales del Partido Popular de Móstoles, David Sánchez del Rey y Eva Sánchez, en Móstoles los 30 costaleros de la Cofradía de Jesús Nazareno salieron con la imagen de Cristo con la cruz a cuestas, que impartió la bendición a todo el pueblo gracias al brazo mecánico que tiene la talla. Detrás del cortejo morado, los 24 costaleros de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad salieron a la puerta de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción con la imagen de la virgen.

Esta procesión es la que más se asemeja a las de Sevilla debido a la rica orfebrería que tienen los pasos y las vestiduras que llevan sus imágenes. La procesión, que duró dos horas y cuarenta y cinco minutos, estuvo marcada por los momentos en los que los asistentes se emocionaban cuando pasaban las tallas titulares de ambas asociaciones religiosas.

Otro de los momentos más destacados fue el de las saetas, ya que además de las espontáneas, el Hogar Extremeño de Móstoles volvió a cantar sus  tradicionales saetas a las dos imágenes en la calle del Cristo con Juan de Ocaña, dos cantos que muchos se saben por los años que lleva esta asociación regional entonándolos en este emplazamiento.

Después de haber recorrido las calles Ricardo Medem, Cristo, Dos de Mayo, Sitio de Zaragoza, América, Ricardo Medem y plaza de Ernesto Peces, las dos imágenes entraron en el templo donde durante toda la noche se adoró al Santísimo Sacramento en el monumento preparado en la capilla del sagrario, en el que cientos de fieles acompañaron a Cristo en las horas previas a su muerte como hicieron sus discípulos.