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El pasado martes 22 de marzo, el pueblo cristiano mostoleño estrenó una nueva procesión que congregó a cientos de vecinos que acompañaron por las calles al cortejo. La Procesión penitencial, en la que los sacerdotes del arciprestazgo cargaron en sus hombros al Cristo del Humilladero, consiguió que los mostoleños rezaran y acompañaran a Jesús muerto en la cruz en total silencio, marcando los pasos de los costaleros dos tambores.

Esta procesión novedosa, organizada por la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, se enmarca dentro de los actos programados para la celebración del Año Santo de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco.

El cortejo, que comenzó su recorrido a las 18 horas en la parroquia, procesionó por la travesía de Ricardo Medem, Antonio Hernández hasta llegar a la plaza del Pradillo donde se ofició la celebración comunitaria de la penitencia que estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Getafe, Don Joaquín María López de Andújar, que animó a los presentes a que la procesión vuelva a salir por las calles de Móstoles el próximo año.

Durante la celebración se escuchó la Palabra de Dios y los fieles tuvieron la oportunidad de confesarse en la plaza para recibir el perdón de Dios antes de comenzar los días en los que se recuerda la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Una vez finalizado el oficio, los responsables de las hermandades y cofradías de Móstoles, así como los jóvenes de la Asunción, fueron los encargados de llevar a la iglesia el Cristo del Humilladero, una talla realizada en madera en el siglo XVII y que tuvo su propia ermita dentro del cementerio parroquial, la cual era frecuentada por muchos vecinos del pueblo.