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Casi 3.000 mostoleños salieron a la calle el Domingo de Ramos para acompañar a la procesión de La Borriquilla, una de las más populares por el colorido que ofrece la misma gracias a las palmas, ramos de olivo y a la propia talla de Jesús montado en una borriquilla camino de Jerusalén.

En esta ocasión la lluvia no amenazó la procesión como estaba previsto en un principio, comenzando a las 10 horas la bendición de ramos y olivos en la puerta de la Ermita de Nuestra Señora de los Santos, desde donde unos minutos después saldría la imagen de la Borriquilla sobre los hombres de los costaleros de la Cofradía de Jesús Nazareno y Cristo Resucitado.

Durante la procesión, los asistentes recordaban con los cantos e himnos interpretados por la Banda Municipal Ciudad de Móstoles la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén aclamado por todo el pueblo y recibido entre palmas y ramos de olivo. En la procesión, más de 2.000 personas acompañaron a los cerca de 150 cofrades, entre hermanos de luz y costaleros, que escoltaban a la imagen.

El paso procesionó por las calles cuesta de la virgen, Antonio Hernández, El Cristo y avenida Dos de Mayo hasta la plaza del Pradillo, donde se ofició la misa mayor a las 12 horas en la que las autoridades eclesiales estuvieron acompañada de los hermanos mayores de las cofradías y hermandades, así como por las concejales del Partido Popular de Móstoles, Irene Gómez y Natividad Perales.

Una vez finalizada la misa, la procesión siguió por la avenida Dos de Mayo hasta la calle Sitio de Zaragoza, calle América y plaza de Ernesto Peces, donde la imagen de La Borriquilla finalizó su procesión con la entrada del paso dentro de la parroquia de la Asunción.