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SAN SEBASTIÁN, 25 (De la enviada especial de Europa Press Mirian San Martín)

“Aunque tengas mucho éxito sigues esperando a que te llamen por teléfono”, ha declarado este viernes la actriz Emily Watson durante una rueda de prensa celebrada en el marco del Festival de Cine de San Sebastián, que otorgará esta noche a la actriz el Premio Donostia.

La organización quiere reconocer con este galardón la carrera de Watson, que comenzó a las órdenes del director danés Lars Von Trier con la película 'Rompiendo las olas', un papel que marcó su carrera y que, según ha reconocido, le abrió las puertas del séptimo arte y en el que se sumergió “por completo”.

“Durante años fui la chica loca de 'Rompiendo las olas', todo el mundo espera que hagas algo parecido, me abrió las puertas de mi carrera. No estoy segura de haber sido capaz de interpretar un papel antes de esa película”, ha recalcado la actriz, quien recuerda que aquella fue una “experiencia maravillosa”, a pesar de la “reputación de tío difícil” que tiene Von Trier.

En cuanto al reconocimiento que recibe la noche de este viernes, Watson ha manifestado que se sintió “sorprendida” cuando leyó la lista de personalidades que habían recibido el Premio Donostia, y también ha bromeado con su edad: “No tengo los años suficientes para recibir este premio, siento que aún tengo 23”.

Watson, de 48 años de edad, ha reconocido que no tiene un “plan” para su futuro y que su vida es “como la de un gitano”, porque uno se deja llevar por el viento, algo que hace dos décadas era “divertido” pero que a su edad es un “desafío”, especialmente cuando tiene que combiarlo con su familia. En este sentido, ha indicado que procura no rodar demasiado lejos de casa.

Su objetivo como actriz pasa sencillamente “interpretar papeles que tienen cierta integridad, que tienen algo que le encanta”, lo que no necesariamente está relacionado directamente con el éxito.

La carrera profesional de Watson comenzó en el teatro, un espacio por el que mantiene atracción, tal y como ha señalado, aunque ha indicado que prefiere el cine o la televisión porque se siente “más cómoda” y no requiere tanto tiempo.

Watson comenzó a rodar en 1996 y a la pregunta acerca del cambio que ha habido en el mundo del cine desde entonces, ha indicado que ha podido ver cómo a veces algo se pone “de moda”, se gana dinero y se hace un tema “una y otra vez”. Sin embargo, cree que entre todas las películas “las grandes historias siempre llegan a la superficie” y “siempre habrá grandes directores que podrán hacer cine a pesar del sistema”.

ASPECTO FÍSICO: “DIFÍCIL DE GESTIONAR”

La actriz ha precisado que cuando alguien le hace preguntas como si formara parte de “la industria” se asombra, puesto que lo que uno hace es “buscar su camino y eso es algo particular”. “No puedo quejarme en absoluto, ha sido increíble, he trabajado con las personas más increíbles”, ha dicho.

Preguntada acerca de la actriz a la que le entregaría el Premio Donostia, Watson ha señalado a una “generación de mujeres como Helen Mirren o Judi Dench, entre otras, de “formación clásica” que poseen “músculo” para contar la historia y situar su papel “por delante de su vanidad y de ellas mismas”.

En cuanto a la importancia del aspecto físico en las mujeres, ha señalado que esto es algo “difícil de gestionar” aunque se siente afortunada porque cree que los motivos por los que la han contratado en algunos proyectos difiere de las de otras actrices. “Si eres interesante, diferente y viva consigues trabajo interesante, aunque siempre hay presión respecto al aspecto físico, pero eso es ser mujer”, ha dicho.

Respecto a la igualdad de salario entre hombres y mujeres, Watson ha señalado que es algo a lo que la industria ha de responder. Eso sí, ha afirmado que aunque es una cuestión que ha de abordarse, no lo ve como una luchar particular suya.