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1Cuando terminas la Universidad, el Máster o cualquier estudio de tipo superior, sueñas con tu puesto

Cuando terminas la Universidad, el Máster o cualquier estudio de tipo superior, sueñas con tu puesto de trabajo perfecto y soñado, pero el mundo laboral a veces se parece muy poco a eso. Antes de llegar ahí todos hemos tenido que pasar por un período de prácticas o de puesto “junior” en el que te dan la oportunidad de tener el primer contacto con tu futura profesión y de formarte, para así ir adquiriendo experiencia. El problema es que, ya sea por la crisis o porque muchas empresas se aprovechan de la figura de los becarios, las condiciones de los mismos no siempre son las deseadas. Jornadas interminablesCuando tú empiezas a trabajar en una empresa como becario tienes un contrato en que se describen tus condiciones laborales, como todo el mundo. El problema llega cuando esas condiciones se las saltan porque tus jefes consideran que por estar de prácticas tienes que trabajar el doble que cualquier otro trabajador, porque estás aprendiendo. Puede empezar por quedarte un poco más después de que temrina tu jornada laboral, hasta llegar a aprovecharse y llamarte un día que no tienes que ir a la oficina porque ha surgido un “imprevisto”. Como becarios, también tenemos nuestros derechos y las horas extras también se pagan.

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