Compartir

Los restos encontrados por unos cazadores el pasado 27 de diciembre en un barranco ubicado en el término municipal de Valtablado del Río (Guadalajara) pertenecen al arqueólogo Ricardo Berzosa, que desapareció el pasado 25 de mayo en el Parque Natural del Alto Tajo y cuyo coche fue encontrado en los alrededores de la localidad citada.

Así lo ha confirmado este lunes el hermano de éste, Jaime Berzosa, a través de su cuenta de Facebook, donde señala que ha sido la Guardia Civil quien les ha confirmado que los restos pertenecen a su hermano, “casi dos meses después”.

Berzosa señala que los resultados del ADN han determinado que los restos óseos son de su hermano e indica que les han dado la noticia en el mismo día del cumpleaños de este. “Han sido dos meses muy duros”, ha asegurado.

En este sentido, ha asegurado que “el hecho de que haya aparecido y que ya esté confirmado, a pesar de la tristeza, no deja de ser una liberación”, ya que, a su juicio, “es mucho peor tenerle desaparecido y no saber nada sobre su paradero”.

Todo apunta a muerte natural

Aunque aún tendrán que esperar algo más de tiempo a que los forenses dictaminen, en la medida de lo posible las causas de la muerte, “todo apunta a que se trata de una muerte natural”, ha asegurado su hermano.

Por todo ello, ha señalado que la familia informará “en el momento” en el que les entreguen los restos y ha manifestado su agradecimiento y el de sus padres por el “apoyo constante en los momentos más duros desde que empezó esta terrible historia”, mandando un “caluroso abrazo” a todos aquellos que les han apoyado.

Quejas por la actuación de la Guardia Civil

Por su parte, la familia del arqueólogo lamenta “profundamente” que se aseguraran que se había “peinado literalmente la zona” donde finalmente ha aparecido el cuerpo y que se dejara la búsqueda a los quince días.

Según han señalado a Europa Press, “estas afirmaciones condicionaron a la familia, amigos y voluntarios a destinar las búsquedas a otros lugares mucho más lejanos, y a descartar esa zona caliente en la que la Guardia Civil afirmó haber buscado con “gran empeño y diligencia””.

Los familiares lamentan también que la Guardia Civil destinara tan sólo dos semanas a la búsqueda, dada la extensión del terreno a batir y dicen no entender por qué la Guardia Civil les notificó en mayo que el vehículo de Ricardo Berzosa se encontraba en el lugar, cuando el propio Alcalde de Valtablado del Río y otras dos personas más dieron aviso a la Guardia Civil dos meses antes.

Por último, lamentan que se haya tardado casi dos meses en darles un diagnóstico de coincidencia del ADN (se encontró el cadáver el día 27 de diciembre y se ha informado a la familia el día 23 de febrero) y esperan que el diagnóstico forense que determine su muerte, en la medida de lo posible esté “a la mayor brevedad”.