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Los perros de asistencia de personas con discapacidad podrán entrar en todos los edificios públicos y privados de la Comunidad de Madrid, en el transporte público, incluidos los taxis y cualquier tipo de transporte colectivo de uso público; los locales y establecimientos comerciales y de ocio; los centros de enseñanza, centros sanitarios y asistenciales, tanto públicos como privados, residencias, hogares y clubes para la atención a personas mayores; almacenes y establecimientos mercantiles, oficinas y despachos de profesionales.

El Consejo de Gobierno aprobó el proyecto de Ley, que ha contado con el apoyo del Consejo Asesor de Personas con Discapacidad y de las asociaciones de Discapacidad, que garantiza a las personas con discapacidad el derecho de acceso al entorno en el ámbito territorial de la
Comunidad de Madrid cuando vayan acompañadas de perros de asistencia.

La norma contempla como perros de asistencia, además de los perros guía, los perros señal, adiestrados para avisar a personas con discapacidad auditiva; los perros de servicio, adiestrados para ofrecer apoyos en actividades de la vida diaria a personas con discapacidad física; los perros entrenados para avisar de una alerta médica a personas que padecen discapacidad y crisis recurrentes con desconexión sensorial derivadas de una enfermedad específica, como diabetes, epilepsia u otra enfermedad orgánica y, por último, los perros adiestrados para dar servicio a personas con trastornos del espectro autista.

Otros lugares donde podrán acceder los perros guía

Los perros de asistencia para personas con discapacidad también podrán entrar en establecimientos hoteleros, albergues, campamentos,
bungalows, apartamentos, ciudades de vacaciones, balnearios, camping y cualquier otro destinado a proporcionar, mediante precio, habitación o residencia para personas. Además, las instalaciones deportivas, incluidas las piscinas hasta el margen de la zona de agua.

Además, podrán acceder a lugares y espacios privados de uso colectivo como zonas e instalaciones comunes de los edificios, fincas o urbanizaciones; dependencias e instalaciones de clubes, sociedades recreativas y cualesquier entidad titular de actividades deportivas, culturales, turísticas, de ocio y tiempo libre.

Asimismo, también podrán acceder con su perro de asistencia a su puesto de trabajo. La empresa deberá adoptar, si lo solicita la persona usuaria, aquellas medidas que faciliten la adaptación de su entorno laboral a la presencia del perro de asistencia. La persona con discapacidad que lleve su perro de asistencia en el trabajo tiene derecho a acceder con el animal a todos los espacios de la empresa y no puede ser discriminada en los procesos de selección laboral ni en el desempeño de su tarea profesional.

Este proyecto de ley contribuirá a que las personas con discapacidad mejoren su autonomía personal y puedan lograr una participación social real y efectiva. Con la aprobación de este proyecto normativo se cumple uno de los objetivos previstos en el III Plan de Acción para personas con discapacidad de la Comunidad de Madrid.