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Por 14,50 euros podemos probar los 75 platos de comida japonés y cantonesa de su carta. Comida de calidad, hecha al momento, en un nuevo local situado en Conde de Casal. Entre sus platos no faltan varios nigiris, makis gyozas o arroces… aunque destacan bocados más especiales como el Gunkan Wasabi, la Ternera Caramelizada, el Tobiko Negro o los Langostinos agridulces o con verduras. Cada plato tiene formato tapa para que el estómago permita probar de todo, eso sí, se aconseja hacerlo de forma responsable y pidiendo de cinco en cinco para no tirar comida y que en la cocina se pueda elaborar con mimo cada ración, porque ahí va otra ventaja, y es que los platos se elaboran al momento, con lo que la calidad y frescura es excelente. 

La estética del local tampoco deja indiferente a nadie. Dos enormes vinilos con imágenes de Shanghai presiden una luminosa sala teñida de rojo intenso dividida en dos zonas y donde los sofás púrpuras reclaman su merecida atención. Unas cristaleras que llegan a tocar los altísimos techos y dos enormes bonsais a la entrada dan paso al sushiman que recibe en la gran barra roja de la entrada. Un espacio único y lleno de esencia asiática, en el que la vista es la primera en deleitarse, y donde el gusto saldrá también más que satisfecho. Todo un viaje de sabores….