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Consuelo Ordóñez advierte a Bildu de que “quitando las placas no cambian la historia, sólo intentan ocultarla”

SAN SEBASTIÁN, 14 (EUROPA PRESS)

El colectivo de víctimas del terrorismo, Covite, ha colocado este domingo dos placas, una en la localidad guipuzcoana de Errenteria y la otra en San Sebastián, en memoria de una víctima del GAL y de dos asesinados por ETA, respectivamente. En el caso de la capital donostiarra, el colectivo ha vuelto a colocar la placa que fue retirada por el Ayuntamiento donostiarra el pasado mes de octubre, 48 horas después de su colocación.

La primera de las placas ha sido colocada en la calle Juan de Olazabal de Errenteria, donde fue asesinado José Antonio Cardosa Morales, el 20 de septiembre de 1989, “víctima inocente del GAL”, según ha subrayado la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez. El acto no ha contado con presencia de familiares de la víctima, aunque han agradecido el gesto, según han señalado fuentes de la asociación.

Según ha explicado Ordóñez, acompañada de miembros del colectivo entre los que se encontraba Laura Martín, viuda de Juan Carlos García Goena, asesinado por el GAL en 1987 y su hija, Cardosa tenía 22 años y era cartero. El joven se disponía a entregar un paquete, supuestamente dirigido a un militante de HB, y “cuando lo estaba introduciendo en el buzón del número 23 de esta calle la bomba estalló, causándole la muerte”.

Ordóñez ha remarcado que Covite “nunca ha distinguido entre terrorista bueno y terrorista malo, entre memoria buena y memoria mala”. “Las víctimas del terrorismo no tenemos apellidos”, ha enfatizado, al tiempo que ha remarcado que este colectivo “va a seguir trabajando por defender la memoria, la verdad, la justicia de todas y cada una de las víctimas del terrorismo”.

Además, se ha mostrado convencida de que las víctimas del GAL “han sufrido un agravio si cabe mayor” porque “han sido las grandes olvidadas por esta sociedad y por las instituciones de este país” y se ha comprometido, en nombre de Covite, a colocarlas “en el lugar donde se merecen de la historia y seguiremos recordando a cada una de las víctimas del terrorismo en los lugares donde fueron asesinadas”.

SAN SEBASTIÁN

Posteriormente, los miembros de Covite se han trasladado a San Sebastián donde han vuelto a colocar, en la calle San Lorenzo de la Parte Vieja donostiarra, la placa en memoria de Miguel Paredes y de Elena Moreno, asesinados por ETA en ese lugar un 4 de abril de 1990. “Además de dejar huérfanas a unas niñas de 3 y 5 años, tuvieron que sufrir el peso de una acusación que después se demostró falsa, como es que les acusaban de que eran toxicómanos”, ha señalado Consuelo Ordóñez.

El colectivo colocó en ese lugar una placa el pasado 19 de octubre, que fue retirada por el Consistorio donostiarra 48 después al no tener permiso el colectivo para llevar a cabo esta acción. El citado acto contó con la presencia de familiares de Paredes y Moreno, la madre y hermanos de Miguel, así como sus hijas Sherezade y Tamara. En esta ocasión ha podido acudir únicamente uno de los hermanos de Miguel Paredes.

Ordóñez ha recordado que Covite ya advirtió de que volvería a colocar la placa y ha criticado que, al retirar la placa, el Gobierno de Bildu “hizo caso omiso del acuerdo municipal para recordar a las víctimas en los lugares donde fueron asesinados”.

“Hoy hemos venido a decirle al Ayuntamiento que quitando la placa en memoria de Miguel y Elena no cambian la historia, sólo intentan ocultarla”, ha manifestado, al tiempo que ha destacado que “Covite está aquí hoy para volver a sacar la historia a la luz, a las calles, y para ponerla frente a quienes claudicaron ante el terror”. “Nosotros no lo hemos hecho nunca y seguiremos recordando a las víctimas en los lugares en los que éstas fueron asesinadas”, ha concluido.