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A veces es por una estética rompedora, una estética que nadie
llegó a dar continuidad porque no funcionaba y que al final fue lo que
le convirtió en único e irrepetible, como el Saab 900, por poner un
ejemplo.
Otras veces, adoptar una tecnología a contracorriente
es lo que amedrenta a miles de compradores, convirtiendo al modelo en
cuestión en una suerte de coche exótico, como el Mazda RX-7.
Y así podríamos seguir enumerando a una serie de coches diseñados para acertar en algo, no para no fallar en nada.

Y así llegamos a este Opel Cabrio, llamado así en España porque el nombre OPEL Cascada, tampoco funcionaría bien aquí, aunque es el nombre que aparece en toda la documentación, incluso en el permiso de circulación, ojo.

Este nuevo modelo basado en la plataforma del actual Opel Astra es un cabrio que ha abandonado la capota dura de su predecesor, el Astra TwinTop para volver a la de lona. 

Y lo que parece un paso atrás en la concepción de este nicho que se inauguró con el Megane Cabrio, el 308 CC y el Focus Cabrio; dudoso nicho de “compactos-con-capota-dura”, es una apuesta de lo más liberadora.
Porque independientemente de los “contras” de estos modelos, la capota de lona es la única camino para conservar la estética que, admitámoslo ya, es el punto fuerte del OPEL Cabrio.


La configuración de un techo duro, sobre todo si es en dos piezas, como en el 308 o el Focus obliga a dos cosas, a un parabrisas demasiado largo y demasiado tendido y a una zaga mas voluminosa de lo deseable. Con estos mimbres no hay manera de conseguir una línea armónica y mucho menos esa ligereza visual y longitudinalidad en los que un buen cabrio se basa. El efecto se palia con las capotas de tres piezas de Megane o el antiguo TwinTop, pero a costa de ser más caras, más complejas y robar más espacio al maletero.

LOS CABRIOS DE HOY EN DÍA


Aunque pueda parecer una frase demasiado ambiciosa. Es casi imposible hacer un buen descapotable hoy en día.

Y no lo es porque ligereza, rigidez y estilo son tres conceptos que muy raramente se encuentran juntas bajo una capota, salvo honrosas excepciones que por otra parte están muy alejados del segmento del Opel Cabrio.

Ya no es posible hacer un MX-5 NA, o un Alfa Romeo Spider, o un Ferrari 250 GT California. Y si se pudiesen construir nuevos, posiblemente también le encontraríamos mil fallos (bueno, al 250 quizás menos fallos).

Pero por todo ello, un cabrio de hoy en día debe aspirar a ser el mejor cabrio que los precios de producción y la normativa le permitan ser. Y ahí es donde nos encontramos a este nuevo OPEL.

¿Cómo es el Opel Cabrio? Mejor empezemos por cómo NO es.

No es rápido, a pesar de llevar orgulloso el título TURBO en el maletero. no lo es porque su motor 1.6 de gasolina y 170 cv. no puede mover con soltura sus 1.733 kg. de peso.

No es barato, incluso para ser un OPEL una marca que se empeña en marcar su vena generalista. Los 33.400 € de nuestra unidad son una cantidad suficiente para hacerte pensar en cuanto estás pagando por tener un cabrio. Pues yo te lo digo, casi 10.000 € por encima de lo que te costaría el Astra GTC equivalente. Pero eso no es todo, estas pagando prácticamente lo mismo que por un MX-5.

No es ágil. De hecho en nuestra prueba por carreteras secundarias notamos que su cambio automático por convertidor de par no responde suficientemente rápido al cambio secuencial y que su carrocería, a pesar de ser una de las más rígidas del segmento (y un 41% más rígida que el enterior twinTop) sufre esa combinación de apoyos e inercias. Además te encontrarás con que en la búsqueda de esa agilidad habrás gastado mucha más gasolina de la que pensabas, y eso también duele.

No es un utilitario, no te solucionará el día a día, no te caben las cosas en el maletero.

Y ya puestos a ponerle pegas: no lo podrás meter por caminos de tierra (lo digo porque hoy en día e aparentemente lo principal para muchos compradores), te van a rajar la capota y te llamarán feo por la calle…

Hay quien podría seguir así todo el día, pero no nosotros.

ENTONCES, ¿POR QUÉ UN OPEL CABRIO?


Porque todo lo que hemos dicho en el apartado anterior estará presente en el 90% de los coches de la competencia (y en algunos de una manera mucho más marcada).

Por que cuando compras un Opel Cabrio, quieres un coche cómodo, lujoso, silencioso y con toda la tecnología a tu servicio a un precio moderado.

Por eso posiblemente elegirás el mismo motor de nuestra unidad, de gasolina, porque quieres que cuando vas a cielo abierto lo que escuches suene bien, y este motor es suave en la entrega de potencia y más suave todavía en la entrega de decibelios. Si quieres más “Chicha” tienes el diésel Biturbo de 195 cv, pero en serio, ¿Quieres 195 cv.? 

No, no quieres 195 cv. quieres placer de conducción a baja velocidad, por medio, entre otras cosas, de un cambio extremadamente suave, con un interior de líneas fluidas y actuales.

No te importará algún defectillo de ajustes de materiales o que la consola central esté demasiado recargada. nada de eso; te fijarás en el bordado beige sobre el cuero negro del volante, en los ribetes color lavanda sobre los fantásticos asientos de cuero perforado color camel, eso es lo que importa.


Eso desde dentro, porque desde fuera notarás por qué un Cabrio tiene que ser largo, muy largo; con 4.70 metros de longitud, esa línea de cintura cromada que se extiende más allá de los reposacabezas traseros.
Vale que no es una RIVA ISEO, pero juega exactamente a lo que juega ese barco de 280.000 € , que sólo con 90 cv. más que nuestro Cabrio. apenas supera los 60 km/h.

Si quieres traficar con tabaco o armas, o pasear a turistas alemanes, o patrullar el estrecho, hay otros barcos más rápidos, más grandes, o en definitiva más adecuados para semejantes tareas... y seguro que más baratos que la Riva. 

Por eso nosotros hemos usado al Opel Cabrio como un “Day cruiser”, no como un electrodoméstico, ni un medio de transporte sin más. Es un capricho, … y lo hemos disfrutado.