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Móstoles se engalanó el pasado sábado para recibir de nuevo
a su patrona,
Nuestra Señora de los Santos, por las calles de Móstoles. Un mes
después, la virgen salió a la calle para compartir una jornada festiva con los
mostoleños, aunque en esta ocasión lo hizo en un trono que cargaron los
costaleros de la cofradía de Jesús Nazareno y la hermandad de la Soledad.

Durante toda la jornada, las lluvias presidieron este día,
creyendo muchos que estas gotas iban a amargar la procesión de la tarde. Sin
embargo, a las 16:45 horas dejó de llover para que a las 17 horas la patrona
saliera a la calle
para ir hasta la plaza de Pradillo donde se celebró la misa
de acción de gracias presidida por el vicario general de la Diócesis de Getafe,
Javier Romera.

Más de 4.000 personas acudieron a la eucaristía en la que
también estuvo presente el alcalde, Daniel Ortiz,
que cargó con los costaleros
las anda
s donde iba puesta la virgen durante unos minutos. Después del Santo
Oficio, un mostoleño cantó unas sevillanas en honor a la virgen antes de que la
patrona volviera a su santuario.

A las 19:30 horas, según la virgen pasaba la puerta de su
ermita, la lluvia comenzó a caer con gran fuerza
, no parando hasta pasada las
23 horas, inundando algunas calles por lo que se cortó el tráfico de varias
arterias principales de la ciudad. Muchos de los miembros de la Hermandad de
Nuestra Señora de los Santos y San Simón de Rojas atribuyeron este hecho a un
milagro,
ya que no es la primera vez que la virgen cruza la entrada y se ha
puesto a llover.

Además, el viernes, más de 2.000 personas acudieron al
besamanos de la virgen
en su ermita, un acto que nunca se había hecho y que
tuvo mucho éxito. Los asistentes besaron las manos de la virgen mientras que
pedían salud y protección a su patrona.

Asimismo, el sábado se sorteó el cupón de la ONCE
conmemorativo de la patrona,
siendo el número agraciado el 59.123  que fue vendido en la localidad de Charches,
en la provincia de Granada. Sin embargo, en Móstoles se vendió el 89123 en la
puerta de la ermita, un décimo que también tiene un pellizco para el portador.