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Después de la procesión de Nuestra Señora de los Santos y San Simón de Rojas, los mostoleños tuvieron la oportunidad de disfrutar del doble concierto de La Guardia y La Frontera en la plaza del Pradillo o de la orquesta del recinto de las peñas en Finca Liana. Sin embargo las fiestas no se quedaron sólo en actividades musicales, sino que también hubo tiempo para la gastronomía.

La Peña El Soniquete volvió a ofrecer a sus vecinos los famosos retorcidos, un dulce que sólo lo realiza este colectivo y que la única oportunidad de degustarlo es el 12 de septiembre después de la procesión de la patrona. 

Los retorcidos son un dulce en forma de espiral que se hacen con una masa de harina y otros ingredientes y que posteriormente es endulzado con azúcar. Los peñeros ofrecieron a los asistentes este producto con un vaso de moscatel a las miles de personas que pasaron por el local situado cerca del santuario mariano.

A esta degustación también acudió el alcalde, Daniel Ortiz, que además tuvo la oportunidad de comer cocido el día 14 con los peñeros en el solar, acompañado de varias tartas que los niños de la peña realizaron en el segundo 'Sonichef', concurso de cocina para los más pequeños de la peña más antigua de Móstoles.