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Como ya es tradición, más de mil mostoleños acudieron a cantar la solemne salve cantada en honor a Nuestra Señora de los Santos. El día 11, después de la ofrenda floral y el pregón, el alcalde, acompañado de la Corporación Municipal, asisitó a este acto litúrgico que se celebró en el templo mariano.

El canto, que se entonó a las 21:30, es el último festejo que se celebra el día 11 en la ermita, antes de que comience el día grande de la patrona. Durante la salve muchos mostoleños veían humedecidos sus ojos de la emoción que tienen al ver a su patrona vestida con el manto de terciopelo rojo que se hizo hace varios años para el día de su fiesta.

La siguiente vez que se entonó la oración mariana fue en la bajada de la virgen, acto al que acuden miles de personas en la ciudad y que tiene que ser retransmitido por una pantalla gigante en el exterior de la ermita por el exceso de aforo.