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Como ya es tradición, el pueblo de Móstoles ha acudido esta tarde a la ermita de Nuestra Señora de los Santos donde ha ofrecido sus flores a la virgen con motivo de las fiestas patronales en honor a la imagen mariana y a su compatrono, San Simón de Rojas. Este acto, que se realiza antes del pregón y el chupinazo, inaugura oficialmente las fiestas de septiembre.

La comitiva, que ha salido a las 18 horas de la plaza de España, ha partido en procesión hacia la ermita por las calles Antonio Hernández, Cristo, avenida Dos de Mayo y cuesta de la virgen donde los asistentes esperaban su turno para depositar sus flores en la escalinata, una armadura de hierro en forma de escalera donde se colocan las flores.

La escalinata, presidida por un cuadro de la virgen, es montada a primera hora de la mañana por miembros de la Hermandad de Nuestra Señora de los Santos y San Simón de Rojas para que todos los ramos de los vecinos ocupen un lugar cercano al cuadro de la imagen mariana que es muy venerada en la ciudad.

“Tanto los mostoleños creyentes como los que no lo son tienen un cariño especial a la virgen. Además, las peñas y asociaciones también son transmisoras de esta devoción mariana, ya que todas se encuentran presentes en los actos litúrgicos de estas fiestas”, explica a Qué! Miguel Ángel Bonilla, tesorero de la hermandad.

Mañana, día grande de la virgen, se quitarán de esta armadura varios escalones para abrir un arco por el que pasarán los sacerdotes y acólitos durante la misa mayor en honor a la patrona que se celebrará a las once de la mañana con la posterior bajada de la virgen de su camarín a la carroza a las dos de la tarde.