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Con el inicio de las vacaciones escolares, los colegios cierran sus puertas para prepararse para el próximo curso. Cambio de libros, nuevos esquemas para impartir las clases son las acciones que las aulas suelen presenciar durante la etapa estival. Sin embargo, este verano, los centros educativos de la ciudad también serán testigos de las obras que van a sufrir sus infraestructuras.

En los próximos días, el plan de mejora de los colegios comenzará en los edificios educativos municipales a reformar aulas e instalaciones para ofrecer espacios renovados a los estudiantes el próximo septiembre. Así lo ha anunciado el alcalde, Daniel Ortiz, esta semana que ha recalcado que estas tareas supondrán una inversión de más de 2 millones de euros.

En este plan de inversión y mejora, entre las obras que se llevarán a cabo destacan los avances que se implantarán en materia de eficiencia energética y sostenibilidad, cuyo coste lo asumirá la empresa que recientemente ha firmado un acuerdo con el Consistorio para llevar a cabo estas tareas de modernización. También se pintarán los colegios, además de mejorar los patios y aseos de los centros e instalar sistemas de iluminación natural.

Los colegios de Móstoles así como la enseñanza pública debe ser garantizada y cuidada, si cabe, con más diligencia en tiempos de crisis. Los niños de hoy, serán los mostoleños de mañana y el buen funcionamiento de los centros docentes es clave, por tanto, en el desarrollo socioeconómico de nuestra ciudad. Por ello, ponemos en marcha este plan en cuya planificación llevamos trabajando muchos meses”, ha explicado Ortiz.

Además, dentro de las mejoras a realizar se encuentra el cambio de las calderas de gasóleo y fuelóleo que actualmente tienen los colegios por gas natural. Esta sustitución forma parte del compromiso que el ayuntamiento tiene para mejorar la calidad del aire en la ciudad, construyendo un Móstoles más limpio y verde

Asimismo, también se van a instalar pantallas informativas para controlar los parámetros ambientales de los centros, así como la implantación de detectores de presencia en las zonas que no se usan frecuentemente o el cambio de bombillas a LED. También se instalarán válvulas termostáticas, así como sistemas para ahorrar el agua o la electricidad entre otros.