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Ayer, el pueblo de Móstoles fue testigo de un acto muy importante para los devotos de las imágenes marianas de la ciudad. La Hermandad de Nuestra Señora de los Santos y la de Nuestra Señora de la Soledad firmaron ayer el hermanamiento que une todavía con más fuerza la colaboración que ambas entidades han demostrado a sus cofrades en los últimos años.

Este evento se ha celebrado con motivo del quinto centenario del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de los Santos por unos niños en una cueva donde hoy se levanta la ermita que lleva su nombre. Además, este año, la Hermandad de la Soledad celebra el 320 aniversario de la fundación de su entidad, hecho descubierto recientemente por unos archivos encontrados en el Arzobispado de Toledo.

La celebración comenzó a las 18:45 horas, cuando la imagen de la Virgen de la Soledad partió de la iglesia de la Asunción hacia la Fuente de los Peces donde las dos imágenes marianas se encontraron. Minutos después, la patrona salió de su ermita a la que acompañaron cientos de hermanos y devotos de la virgen que en esta ocasión lució el manto blanco que las camareras le ponen para el mes de mayo.

A las 19:15, las dos tallas se saludaron en el cruce de la calle Antonio Hernández con avenida de la Constitución, mientras se cantaba la salve. A continuación, las dos imágenes partieron hacia la plaza de Ernesto Peces donde se celebró una misa, presidida por el obispo auxiliar de la Archidiócesis de Toledo, Ángel Fernández Collado, que encontró los documentos que constataban la creación de la Hermandad de la Soledad cuando era el archivero de este organismo eclesiástico.

A la misa acudieron la concejal de Movilidad y Patrimonio, Paloma Tejero, y la concejal Presidenta de Empesa, Elena López. Al finalizar el oficio, los presidentes y capellanes de las dos hermandades firmaron el documento oficial del hermanamiento, que también corroboraron el obispo y la concejal de Transportes en representación del alcalde, Daniel Ortiz. 

Para acabar la jornada, las dos imágenes se despidieron con varios bailes hasta que la Virgen de la Soledad entró a la iglesia de la Asunción donde se venera todos los días. La patrona volvió a su santuario arropada por más de mil personas que cantaron su himno al finalizar la procesión.