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El tenista español Rafa Nadal ha conquistado por novena vez Roland Garros después de dar un importante golpe en la mesa del número uno del mundo ante un aspirante que se queda sin completar el 'Grand Slam', con un importante agujero en la arcilla parisina.

La abarrotada Philippe Chatrier volvió a ser testigo, por quinta vez consecutiva, del triunfo del español. Nadal, que comenzó perdiendo el primer set, se rechizo ante un 'Nole' con el que había perdido este año ya dos finales (Miami y Roma hace tres semanas) para alargar su leyenda sobre la tierra parisina.

De menos a más, el de Manacor fue minando la moral de un 'Nole' que buscaba el único 'grande' que sigue sin tener en sus vitrinas, con la posibilidad además de destronar a Nadal del trono del ranking ATP. Encontrada su mejor versión, el balear mantuvo a raya a un Djokovic que trató sin éxito de llegar al quinto set.

Nadie conseguió hasta este domingo remontar una final a Djokovic. Pero Nadal fue paso a paso tanto a nivel tenístico como mental hasta que llegó el sexto juego. No pudo ser, por una línea mal vista, pero a pesar de todo el balear siguió tirando con fuerza su 'drive'.  Dejó escapar una bola de break en el siempre clave octavo juego, pero se anticipó al tie-break con un zarpazo en su primer punto de set. Tras una faena de una hora, el partido volvía a empezar.

Fue una gran batalla mental y una tremenda guerra física.  Y en ese escenario salió la mejor versión de Nadal. Un smash efectivo de Rafa y uno errático a la red de Nole ofrecieron al español una ventaja que sudó para administrar. Salvó bola de break en el quinto y séptimo juego, este último con más de diez minutos de duración. Más allá de hacerse con el set, el premio para Nadal fue tocar la moral de un Djokovic .

Lo intentó el balcánico en el arranque del siguiente set moviendo a Nadal de lado a lado del tapete. Pro Rafa era ya el de las grandes citas. Consumidas tres horas de juego, llegó el cansancio. Quien estuviera fresco físicamente lo estaría mentalmente. Y ahí Rafa es insuperable. Dejó escapar un break en el sexto juego del parcial (4-2). Fue en el décimo cuando levantó un 30-0 y cerró el partido y torneo con una doble falta del rival.