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Una media de 7.000 personas sufren cada año un ictus en la Comunidad de Madrid. Hasta hace pocos años, los servicios de urgencias y neurología eran los encargados de asistir a los pacientes que sufren esta patología clínica, aunque muchas veces no tuvieran la suficiente experiencia para tratarlos. Por ello, la Consejería de Sanidad ha puesto en marcha las Unidades de Ictus, un departamento que se encarga sólo de auxiliar a estas personas.

Esta mañana, el consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, acompañado del alcalde de Móstoles, Daniel Ortiz, han visitado la unidad que está funcionando en el hospital Rey Juan Carlos de la ciudad, donde han podido comprobar los protocolos sanitarios que se realizan cuando una persona llega al centro con una patología que pueda ser sospecha de ictus.

Cuando un paciente llega con una sospecha de ictus, en urgencias le atiende el neurólogo de guardia para ser trasladado a la zona radiológica, donde se le realizan las pruebas necesarias. A continuación, el afectado pasa a una habitación de la unidad, donde está monitorizado durante 24-72 horas“, ha explicado José Carlos Fernández, coordinador del departamento en el hospital que, junto a otros tres neurólogos especializados son los encargados de supervisar las cuatro habitaciones existentes en el centro.

Una vez estabilizado, el paciente pasa a planta donde sigue en observación hasta que se valora si necesita alguna rehabilitación o está recuperado clínicamente en su totalidad. “Desde septiembre del año pasado, que es cuando abrimos la unidad, hemos atendido a más de 200 personas en estas camas”, ha concluido Fernández.

Esta es una de las siete unidades que la Comunidad de Madrid tiene en funcionamiento. Con ellas, además de evitar muertes, se evitan complicaciones innecesarias”, ha apuntado el consejero que ha añadido que en la región más de 7.000 personas al año son atendidas por ictus, lo que supone que estos departamentos son vitales en los centros hospitalarios.

Además, Rodríguez ha opinado sobre la decisión que ha tomado el Tribunal Constitucional respecto a la medida del euro por receta. “Mi valoración no puede ser positiva, creo que es una medida buena. Tendremos que aceptar lo que dice el Constitucional y la aplicaremos pero hay que destacar que con esa medida ahorramos 23 millones de euros”, ha manifestado el consejero.