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Ingredientes

Agua

560 gramos de harina de fuerza

Aceite de oliva

Sal

40 gramos de levadura

Con la harina haremos un volcán y en un hueco central añadimos la levadura disuelta con agua (un vaso y medio), una pizca de sal y una cucharada de aceite de oliva. Con las manos limpias vamos mezclando los ingredientes hasta conseguir una masa fina y elástica.

Espolvorea harina sobre la mesa de trabajo. Iremos estirando la masa con las manos, doblando la masa y repitiendo el proceso. Añade harina para que la masa no se te pegue a las manos y termina de amasar con la ayuda de un rodillo.

Untamos un cuenco con aceite y dejamos reposar ahí la masa cubierto por film transparente en un lugar cálido. La masa deberá fermentar y subir hasta triplicar su volumen. Cortamos la masa en cuatro trozos, amasamos de nuevo y alargamos de nuevo, cubrimos con un trapo y esperamos a que suba de nuevo.

Untamos de aceite una bandeja de horno y precalentamos a máxima temperatura. Introducimos las pitas cuando hayan subido y dejamos que se cuezan unos 10 minutos, que empezarán a dorarse. Luego podremos rellenar el pan de pita con aquello que nos apetezca y ya tendremos nuestro sándwich diferente