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Durante la primera quincena de diciembre la campaña reunirá a varios establecimientos que ofrecerán un chato de vino y una tapa a un precio de tres euros. La iniciativa tendrá lugar en mesas habilitadas en la calle y entregará un premio al local que más botellas descorche de las cinco denominaciones de origen con las que cuentan en la isla. Due son:

Abona: En su mayoría vinos blancos, aunque sus cerca de 20 bodegas también producen tintos y rosados. Son de la zona sur de la isla. Algunos de sus viñedos se sitúan a 1.500 metros sobre el nivel del mar, los más altos de España.

Tacoronte – Acentejo: Es la Denominación más veterana de la isla. Produce sobre todo tintos y acoge unas 40 bodegas de la cara norte de Tenerife. También podemos encontrar caldos blancos y malvasías dulces.

Valle de la Orotaba: Cuna del malvasía canario, esta Denominación de Origen ampara a unas 50 bodegas que se dedican a la producción de vinos fundamentalmente jóvenes. Llama la atención la forma de cultivo, porque los parrales se disponen a modo de cuerda llegando a alcanzar unos 10 metros de longitud.

Valle de Güimar: El suelo volcánico y los vientos alíseos que azotan el sur de la isla marcan el carácter de este vino. Las bodegas de esta D.O producen fundamentalmente la variedad Listán Blanco.

Ycoden – Daite – Isora: Vino del norte, con una vendimia de las más adelantadas (arranca en el mes de junio). Se especializan en blancos jóvenes, aunque también trabajan tintos, rosados, dulces y crianzas.

Los cruceristas que llegan a la ciudad son un elemento de promoción importante de cualquiera de estos vinos, por eso se pretende concienciar a los establecimientos -y al personal responsable de la restauración en la isla- de que ofrezcan caldos elaborados en Tenerife. La idea es conseguir que también entre los isleños se convierta en habitual pedir vinos de bodegas de la zona.